Ang, La Hija en esta oportunidad no recoge el guante. Eso no quita que podamos juntarnos a comer pochoclo y, ¿por qué no?, jugar a la canasta ya que estamos.
La verdad, tengo problemas un poco mas urgentes e interesantes en mi existencia como para involucrarne en una lucha dialéctica inconducente con Nrgumeno que, claramente, me desprecia de una manera indecible.
Me retiro a llorar unos instantes para luego continuar con mi vida des-nrgumenizada.