Leyendo la canción de la Momia que posteó ayer Mari, me acordé de cuanto me gustaba mirar a "Titanes en el ring"

. El "luchador sordomudo" me causaba una mezcla de fascinación y resquemor casi irresistible.
Es increíble como pese a lo grotescamente trucho que eran las luchas a mí me parecían sumamente verosímiles y no se me ocurría ni por las tapas dudar de la veracidad de aquellas.
Tampoco se me cruzaba en mente que una persona estaba detrás de Margarito Tereré, Carozo y Narizota. Supongo que otro tanto debe ocurrir actualmente con Barney a los más chiquitos.
Jamás me pregunté cómo era que la Pantera Rosa o Tom y Jerry podían sobrevivir a caídas de piano, yunques o precipicios.
Y aún hoy día en que la inocencia la dejé atrás (al menos gran parte de ella

) me creo lo que veo. Claro, ahora me gustaría que alguna vez no triunfaran los buenos
Connie (Orwell nunca se perdía los jeroglíficos de la tarde)