Les dejo la nota que le hicieron a Jackie en la revista Paparazzi, como siempre, un encanto de persona!!!!
Jaqueline Dutrá
“La gente me conoció como soy"
¡La alegría también es brasileña! Porque aunque Diego Leonardi haya ganado GHF, la morocha tiene muchos motivos para estar feliz. Y no sólo porque es subcampeona.
“Lo que fui a buscar, lo conseguí”, dice Jaqui. Que también tiene aguante.

Buenas y malas
En la Casa, la Dutra tuvo sus momentos de felicidad y también sus grandes bajones. Mil veces pensó en irse. Lo que nunca creyó es que llegaría tan lejos: el podio la ubicó en el segundo lugar.

No entró por el premio. Tampoco por una revancha personal. No fue a buscar amigos –al menos, no fue su prioridad–, ni a cosechar más fama. De todos los participantes de
Gran Hermano Famosos, Jaqueline Dutra fue un caso particular. Porque la morocha entró a la Casa como quien va –si se permite la comparación– a un retiro espiritual. Ante decenas de cámaras y millones de televidentes, Jaqui se buscó a ella misma. Así de complejo. Así de simple. Por eso no resultaron caprichosas las primeras palabras que le dijo a Jorge Rial apenas salió del encierro:
“Lo que fui a buscar, lo conseguí”. Minutos antes, el público había elegido a Diego como triunfador. Pero… parece que Leonardi no fue el único ganador.
Dulce hogar.“Cambiaste mucho. Nos mostraste como sos”, le advirtió Rial. Jaqueline asintió con la cabeza.
“Perdí la vergüenza y la timidez. Tuve fuerzas para poder superarme; antes no me escuchaba ni a mí misma”, sonrió la hermosa brasileña, anunciando que irá a una fonoaudióloga para mejorar su modo de hablar. Porque su carácter retraído hizo que no la pasara nada bien en las primeras semanas de estadía. La angustia la acosó. Además, extrañó mucho a sus dos hijos, Aline y Ryduan. Sólo encontró en la limpieza su descarga. La idea de abandonar fue frecuente. Con los días fue convirtiéndose en una firme candidata, pero no a ganar el reality, sino a dejarlo en cualquier momento. Las cosas cambiaron un día. O mejor dicho, una noche. Un sábado, para más datos, en que Dutra decidió sacar a relucir la mujer fatal que siempre supo ser. Con su enorme oso en brazos, y (des)vestida con un conjunto de ropa interior súper sexy, irradió sensualidad. Se soltó. Y comenzó a sentirse más a gusto con sus compañeros y con ella misma.
“El último mes disfruté a full de la Casa –confesó horas antes de terminar el reality–.
Me liberé mucho. Me ayudó la contención de Gran Hermano, porque siempre me brindaron la posibilidad de hablar con mis hijos cuando lo necesité. Fue como una inyección escucharlos a ellos pidiéndome que no me fuera. Supe que tenía que ponerme las pilas y seguir. Lo que más necesito es cariño, y el público y mis compañeros me lo dieron”. No faltó el reconocimiento a Diego.
“Es un hombre increíble, muy carismático. Lo acepté desde un principio. Se merecía el premio por su gran valentía”, destacó.
Una nota de color… Cuando desde el estudio Hernán Caire le hizo la típica pregunta (
“¿Le das?”), la Dutra no se quedó atrás: “
Si (Diego) no fuera casado, sí”. ¡Epa! Cómo cambió la morocha, ¿no? Pese a todo, Dutra no perdió la frescura. Otro de sus méritos.
“No lo tomé como un juego porque en definitiva nunca lo entendí”, se permitió bromear, antes de aportar una reflexión final:
“La gente me aceptó, y me llegó a conocer como soy”. Porque a esta altura, ¿alguien se acuerda de que Dutra fue la mujer de Martín Palermo? Sí, sin dudas, Jaqui también ganó…
Martín Fernández Paz
Fotos: Diego Omar y gentileza Telefe