Gay Magazzine
La actuación en MTV fue un show, un nuevo medio de publicidad que buena o mala, le ha servido para “levantar” la alicaída carrera de la “princesa del pop”, pero que se vuelve a posicionar en un álbum pop con letras simples y sensuales.
“Blackout” es una declaración respecto a la vida de esta artista y a 2 años de ausencia musical. Todos esperamos el gran regreso de la diva estadounidense desde el momento que salió su primer single, pero ha sido extraño presenciar el mercadeo que conlleva este álbum. El primer video de Britney, donde ella interpreta a un stripper un poco tímida, donde los fans se han llevado una sorpresa, ya que la edición “Director’s Cut” resultó ser la versión oficial del video, y también fue una explicación a la performance un poco desastrosa, agotadora para el público que leyó y observó el show durante mucho tiempo, una Britney emocional, inquieta y distante a la vez, que se hace presente en cada una de las doce canciones del álbum.
Desde hace mas de 2 meses que se filtraron 18 temas de Britney, donde se podía escuchar a una mujer hecha para la música pop. Los temas liberados en Internet no tienen nada que ver con lo que la placa lleva en sí, para mí fue una sorpresa encontrarme con 12 temas totalmente distintos, con un sonido acabado, limpio, actual y por sobre todo, un sello Britney.
Desde el track numero 1 “Gimme More”, que sin duda ha resultado un éxito de ventas en la era Internet, donde los sistemas de descargas resultan ser nuestra disquería en casa, ha logrado posicionarse dentro de los top ten durante semanas en ITunes, tanto en el formato de audio como el video. Esa canción pasó a ser un éxito desde el momento que posó sus melodías en nuestros oídos, pero lo mejor viene después.
Desde sonidos de cadenas, una voz dulcemente distorsionada y sexy a la vez, una mezcla que ya habíamos escuchado a Madonna, hace que Britney diga frases como “¿que más quieres de mi, un pedazo por ejemplo?” sin caer en el atrevimiento, más bien irónica y bailable. Lo único que produce es un cuestionamiento a todo lo que se dice de ella, “Piece of Me” recoge un buen articulo biográfico hecho canción. Tampoco queda atrás “Radar”, que tiene un sonido electrónico-elegante, igualmente distorsionado vocalmente, pero pop hasta la medula.
“Break the ice” la conocí en la versión filtrada como “It’s Been Awhile”. Se mantiene mucho la versión demo a la oficial, un ritmo que me recordó a Nelly Furtado, pero juega más con el bajo y con lo que Britney sabe hacer, estremecer en cada parlamento, como cuando dice “I like this part…”
“Heaven on earth” tiene remembranzas a canciones de “In the zone”, un aura imperceptible de música new-wave mezclado con una voz distanciada, un coro suave y apagado, pero una letra intensa como el recorrer el cuerpo del ser amado o deseado en este caso. Terminando esta canción sube la intensidad de golpes urbanos, jadeos y una propuesta interesante “Get Naked” es una canción relajada, curiosa e intensa, pero no logra despegar en ningún momento en un climax, se esperaba más de esta canción.
“Freakshow” es una de las canciones que no se filtraron en Internet. Me recordó a “Outrageous” del disco “In the zone”. La primera vez que la escuché sentí que era una canción que se pudo atrever a más, se apega mucho al estilo musical del álbum, pero se hace repetitiva y se denota el uso excesivo del beats, en realidad la canción es bastante freak.
“Toy Soldier” es una buena canción, es divertida, actual y me trajo recuerdos a Gwen Stefani. Totalmente recomendable para bailar, además el ritmo la convierte en algo de fácil digestión. En cambio “Hot as Ice” es una canción ceñida al ritmo R&B actual, atractiva, pop y liviana, transmuto desde la primera versión demo, en donde la voz de Britney se escucha desganada y se convirtió en algo más logrado, más bien la frase “Cold as fire baby, hot as ice” la transforma en algo prendida, sensual y muy bailable.
“Ooh Ooh Baby” es una de mis canciones preferidas en este disco, el ritmo se dispersa en cada frase, y sólo tiene como misión una buena coreografía y llena los espacios de pop bailable que se esperaban del regreso de Britney, justa y precisa, deja la esperanza de que sea un tercer single de este disco. De vuelta al mundo más urbano mostrado en el disco, nos encontramos con “Perfect Lover”, no deja de llamar la atención la letra de la canción, una forma de mostrar el lado sensual de la voz de Britney, que está hecha para este tipo de canciones, una voz dulce e inocente mezclada con líricas candentes.
“Why Should i be sad” es una canción relajada, y bien puesta en el tracklist. Termina el disco con una canción repetitiva, donde muestra en totalidad que este disco, si bien es cierto, es un excelente álbum, no es lo que uno esperaría de Britney, ya que nos tiene acostumbrado al ritmo más pop y electrónico, si no que fusiona la tendencia del ritmo urbano con el electropop, mezclado con letras más comprometedoras y audaces.
El regreso de Britney es la oportunidad de conocer a una artista más innovadora, simple y dispuesta a mostrar algo totalmente distinto, lleno de matices musicales contemporáneos, que se vuelven un poco cliché, letras que trasgreden la imaginación entre la sensualidad y lo sexual, muchas voces ocultas, un sonido mas dark, pero utilizado para beneficiar a las líneas entremedio, que dicen mucho en lo poco que añaden en el sonido, suave y directa, Britney está de vuelta.