Renzo, un gran gesto de un gran hombre. Me conmoviste el día que saliste de la casa y ahora volvés a hacerlo preocupándote y ocupándote en acompañar a Euge en estos momentos.
No voy a ser original pero no por eso quiero dejar de darte las gracias por demostrar que sos un tipo de buena madera y generoso (no solo con Euge). |