Re: los que están a favor... ¿serían "el verdugo"? | |
Me alegra saber que por lo menos se ha avanzado algo; aunque diferimos en la solución al problema. He querido separar la parte teórica o filosófica de lo que sería la fría realidad, la practicidad, lo matemático. Ustedes ya se han encajado en la segunda opción, la que trata el asunto como un problema social que se debe encarar al márgen del idealísmo filosófico. Digo ésto porque se tiene que ser consciente de que dar soluciones basados en la moral, la ética, los valores, etc. para enfrentar a los delincuentes; es como echar diamantes a los cerdos, un desperdicio. No sólo éso, implica una muestra de debilidad y no una virtud. Me explico, un ciudadano común ante un acto delictívo no puede sacar a relucir la Declaración de los Derechos Humanos o decirle al delincuente que es un abolicionísta; que cree que se deben mejorar las condiciones carcelarias ni cosa parecida. En ése momento, el delincuente pensará que son "mariconadas", una debilidad que le ayudará a cometer su delito, pero que de ninguna manera servirá para evitarlo. Ésta realidad nos debe servir para que actuémos en consecuencia, simplemente toda solución filosófica es una utopía. Decir que "nadie tiene derecho a quitar una vida" es una frase que sólo le sirve al criminal, el único beneficiado; porque la sociedad sigue perdiendo a sus miembros a manos de los que no repetan la dichosa frase. He ahí la utopía. Sólo queda aplicar la practicidad, lo matemático, sumas y restas, lo que se gana y lo que se pierde. Visto así, ¿qué se gana manteniendo asesinos en la cárcel por periódos prolongados de 25 ó 30 años; ó cadenas perpetuas?. Una vez que recuperan su libertad, ¿creen que pueden adaptarse a todos los cambios sociales?. Después de tantos años, ¿cuántos tendrán parientes que los quieran cobijar en su hogar?. Hay que ponerse a pensar que una persona mayor de 50 años, sin experiencia laboral y en un mundo tan cambiante, será muy difícil que consiga trabajo. Por lo general, terminan delinquiendo nuévamente, lo único que saben hacer. Los familiares terminarán por mantenerlo o correr el riesgo de convertirse en sus cómplices. Lastimósamente, una vez ingresado en una cárcel, la posibilidad de reinsertarse en la sociedad es muy difícil. Para los que no cometemos delito alguno, es difícil conseguir y mantener un buen empleo; por pura lógica, el delincuente se termina suicidando laboralmente. Y no es cuestión de Estado, es algo que cualquiera de nosotros haríamos, desconfiar de un ex-presidiario. ¿Si o No?. No nos engañemos, no seamos hipócritas. Nadie le daría trabajo a un convicto de asesinato, violador, asaltante, etc. Una vez cruzada la línea de la ilegalidad, se marginan de por vida. Aún recuerdo un estudio sobre violadores, se afirmaba que 7 de cada diez reincidía en su delito. Éso es un escándalo, las condenas no hacen nada para evitar ésa reincidencia; todos lo saben, pero........... La policía sabe que cuando busca sospechosos de un determinado delíto, busca entre los que tienen antecedentes y casi siempre acierta. Es decir, en la práctica se cumple como en la teoría, la reincidencia es un hecho innegable. Sigo otro día. |