Unos vecinos se encuentran en la calle, y uno dice:
Yo no me puedo levantar por las mañanas.
Y el otro dice:
Yo siempre me levanto cada día a las 3.
Y el otro dice:
¿A las 3? ¿y cómo lo haces?
Pues hago, 1, 2, 3, y me levanto.
Llega un vecino al parque y le dice a otro:
¿Dónde estabas?
El otro pregunta:
¿Por qué?
Es que te llamé por teléfono, y te dejé un mensaje muy importante.
Ah, okay, te dejo, voy a escucharlo.
¿Puedo quedarme a dormir en tu casa?
Sí, pero tienes que hacer la cama.
Por supuesto, no hay ningún problema.
Bueno, aquí tienes clavos, madera y herramientas.
Un vecino al otro:
¡Oye!, y tú, ¿Por qué cierras las cortinas cada vez que tu mujer se pone a practicar sus lecciones de canto?
Para que los vecinos no crean que le estoy pegando. |