Ah....¡¡bueno!!!
Cita:
Iniciado por lua Si.
El final con el pibe tiritando en el agua, la mina en una tabla sosteniéndole la mano y ese diálogo que parecía escrito por Cris Morena, confieso que me llevó a ESTO de gritar: "soltaaaaaaaaaaaaaaaalo y que se hunda y se muera de una vez, te lo pido por favor!!!!" No doy más que se ahogue y ya. Así lo lloramos". |
Me reca*** el final, querida!! Sí, yo vengo siendo una de las pocas que no vio la peli... ¿y ahora cómo enmendás esto? Eh? Eh?
Bue, no te hagas problemas... al fin y al cabo, no pensaba verla. Odio los melodramas, no me gustan las pelis de amor. En verdad, creo que todas las pelis lo son de alguna manera pero cuando esto es explícito y en función de... ajjjjjj
Yo he sido políticamente incorrecta varios años de mi vida, me costó entender o aceptar muchas cosas pero a fuerza de palos me avivé. Ser políticamente correcto, dentro de ciertos límites, te ahorra muchos encontronazos. Pero tampoco la exageración, si no, somos caretas, falsos, mentirosos, directamente. Por otra parte, hay veces que hubiera querido ser políticamente correcta pero el genio, la repulsión o lo que fuera me lo impidieron.
Hay una situación particular donde se me ha complicado ser políticamente correcta: cuando me invitan al teatro o al cine, he de decir lo que pienso al salir. Por ej. odié ver Ghost y cuando salí dije "esto es una bazofia", si quien me acompaña lo ve distitno, sorry. Perdón por traer un ejemplo tan viejo pero no voy tanto al cine así que trato de elegir qué voy a ver, así que pocas veces me he clavado TANTO. De todos modos, hay un caso especial y delicado: que te inviten a ver una obra de teatro donde el que invita también actúa o dirige

¡¡Qué momento!! Si te gusta, todo es alegría y festejo pero si no...
La última vez que fui a ver una obra que dirigía un amigo ¡¡casi me muero del horror!! Era una de esas propuestas "locas" que pretenden ser de vanguardia pero ya llevan décadas. Mi amigo estaba haciendo las veces de acomodador pero cada vez que intenté saludarlo, no me estaba mirando. Ví la obra con mi pareja y una amiga de dorapas, no había más asientos. No es que hubiera tanta gente, tampoco, sólo que era una suerte de galpón con unas pocas sillas. Por lo que pude pispiar en esa semioscuridad nefasta, había muchos amigos de él sentados o parados viendo la obra. En realidad, estaban TODOS sus amigos porque los que no éramos espectadores... ¡¡actuaban

!!, como me enteré después. Pero empecemos por el principio. De pronto, empezó esa cosa. Una mina con un cuerpo horrible y el peor culo que ví en mi vida empezó a gritar. Luego, se sacó su atuendo que consistía en unas cuantas vueltas de papel film. Se superponían distintas escenas donde casi todos se retorcían y gritaban, por ahí alguno decía un parlamento pero también a los gritos y con una dicción insufriblemente imperfecta. Había una gorda que se empeñaba en hacer malabarismos en las alturas y uno temía que cayera de toor y estrolara a los que se revolcaban por lo bajo. La pareja de mi amigo apareció en escena vestido de cura y diciendo vaya uno a saber qué porque no se le entendía un pomo, de hecho, habla como Kircher, silbando las eses. Mientras soportaba el griterío, fui reconociendo uno por uno a la mayoría de los amigos que estuvieron en su último cumple, todos - sin excepción- eran pésimos "actuando". En fin, un bodrio insufrible. Encima, la obreja terminó de un modo abrupto e inentendible a poco de empezar. Mi amiga me miraba con cara de miedito. Finalmente, sí, el bolonqui había cesado porque se creó una confusión general, nadie sabía si seguía o sólo era "eso". Busqué con la mirada a mi amigo que andaba por ahí para saludarlo pero estaba rodeado de gente que lo saludaba con euforia, lo intenté de nuevo, idem. De golpe, con toda la furia que te invanden las ansias de liberación, tomé a a mi pareja y a mi amiga de las manos con la consigna: -¡¡RAJEMOS!! Pateamos duro y parejo dos cuadras. Ellos se dejaban arrastrar sin que supieran qué me pasaba hasta que empecé a proferir maldiciones varias. Mi amiga me dice: -Ah... menos mal, yo pensaba que te estaba encantando el espectáculo. Mi pareja me decía: - ¿No lo saludamos a X, director de la obra? La cuestión es que íbamos a ir a comer pero la excitación reclamaba una caminata de muchas cuadras. Todo ese trayecto fueron improperios míos, mi amiga y mi pareja acordaban pero no estaban tan enardecidos. Luego me calmé y empecé a temer que mi amigo me hubiera visto, que hubiera sido mejor caretearla, etc.
Durante varios días después intenté buscar un modo de acercarme al director para no perder la relación con él. No sabía qué hacer porque si no me había visto, no hacía falta levantar la perdiz pero si me había visto, no había manera de pilotearla más que blanquear que había sido poco menos que una tortura su propuesta. Mientras me debatía en el entuerto, el tiempo pasaba y no dije nada. En realidad, esperaba alguna señal suya que me ubicara en tiempo y espacio. Tampoco me daba para inventar excusas de por qué me había rajado tan intempestivamente, era inmanejable pero como el tipo es bastante loco, a su vez, la verdad, no sabía qué hacer. No se me escapa que hubiera sido políticamente correcto bancarme un rato más en el teatro y saludarlo. Lo ideal hubiera sido que no me hubiera visto pero, claro, era muy difícil en un espacio tan reducido. Así que lo más apropiado tendría que haber sido que me acercara para decirle un lacónico: "me gustó" porque confesarle que no me había gustado hubiera sido tener que empezar a dar argumentos y ahí no iba a poder contener toda la repulsión que me había generado su propuesta. Sinceramente, estaba indignada, me parecía un desastre todo lo que había soportado y me sentía incapaz de disimularlo, por eso me rajé. Finalmente, confirmé que me había visto y estaba hiper ofendido cuando lo saludé a fin de año y no se dignó a contestarme, cuando faltó a mi cumple y no me invitó al suyo
Supongo que estuve mal con mi proceder pero tampoco daba para que se ofenda tanto, ¿o es que no tiene autocrítica? Si lo hubiera charlado con él, si hubiera estado calmo y coherente (suele no estarlo) seguramente me hubiera dicho: - No me molestó que no te gustara, sino que te fueras sin despedirme. Y hubiera tenido toda la razón, claro está. Aunque conociéndolo, sé que lo que le revolvió las tripas fue que no me gustara su obra pero tenia todas las chances de mostrarse él de lo más digno y quedar yo como la más desubicada del planeta. Como hago autocrítica, no hubiera denunciado lo que sé, me hubiera limitado a pedir disculpas y ya. La verdad, lamento que la indignación me ganara la partida. Sé el esfuerzo que implica montar una obra, aunque el resultado sea fallido. Trato de ser cuidadosa pero fue tan pero
TAN malo aquello que me pudo. Creo que estuve mal en no contactarme después pero no sabía cómo encararlo y me cuesta mentir. Por otra parte, pienso que él podría haber tenido un gesto superador, también. Bancarse que no me gustara su obra y responder a mi saludo de fin de año, quizás tirarme alguna patadita para que yo me tomara de ella y disculparme. Faltó a mi cumple sin más, me parece que también fue un exceso de su parte. En fin...
Conclusión: tan amigo no era, no?
