Nunca había leído esta nota. Perdonen el comentario descolgado que voy a hacer. Lo que más me llamó la atención (además del título, porque uno se imagina a una despechada hablando pestes de Sil y no fue para tanto) es la tapa. Es decir, la portada es demostrativa de lo que en su momento representó el programa. Pablo, uno entre dieciocho, obtiene la tapa de una revista de tirada masiva mientras el casamiento de las megaestrellas Dupláa-Echarri queda relegado a un rincón mucho menos perceptible. Qué pena que el enorme interés que despertaron estos chicos en su momento se haya diluído casi por completo.
Saludos
PD: Qué hallazgo, Juli. |