Re: Un amor auspiciado por CIF | |
Gladys terminaba de comer cuando el destino llamó a su puerta. Como si su necesidad hubiera emitido un alarido punzante, la cholita sonrió del otro lado del umbral. Gladys emocionada y confiada de que la suerte estaba de su lado la hizo pasar presurosa.
- Ay Cholita!! Ni que la hubieran mandado los ángeles! Justo estaba pensando que mañana iba a visitarla!
- Problema de amores m'ijita? (dijo con voz carrasposa, ni lenta ni perezosa)
- Si uste' supiera cholita!... Yo pongo la pava, y uste' prepare todo
La Cholita se sentó a la mesa y sacó un paquetito violeta de su bolso de arpillera. Desenvolvió parsimoniosamente el envoltorio purpúreo y puso un mazo de cartas largas delante de ella. Murmuró unas imprecaciones y aspirando profundamente sacudió sus brazos. Cuando la Gladys se aproximó, le extendió el mazo con una seriedad respetuosa.
- Ya sabe que hacer m'ija...
Gladys cortó el mazo tres veces diciendo su nombre completo y la Cholita empezó la sesión, hablando de su pasado y su presente para asegurar que los espíritus no estuvieran jugando. Una vez asegurada de la veracidad de las cartas, se dedicó a lo que Gladys tanto esperaba.
Lentamente volteó la primera carta, La Torre. Luego giró el Rey de oros, le siguieron Los Enamorados y la Sota de Bastos. El diablo, el Mago, La muerte y la sota de copas. La cholita ahogó una exclamación. Gladys adivinaba la preocupación en su rostro, y se iba consumiendo en sus dudas.
- Hable Cholita! No me deje asi por favor!
- Ay m'ijita... En que se ha metido? Hay grandes cambios, se le abren dos caminos, dos hombres: uno poderoso y autoritario; y uno sencillo y conformista. Tiene que tomar una decisión entre los dos. Habrá grandes pasiones con ambos, pero sólo uno es su alma gemela, y de elegir incorrectamente, su vida entera cambirá de forma radical, dejando nada más que tormentos en su destino...
- Entonces dígame quien es el correcto Cholita!
- No puedo m'ija, las cartas ya han hablado, la decisión tiene que ser suya sola
Gladys tragó con dificultad. Había deseado hablar con Cholita para despejar sus dudas, y en cambio se había encontrado con un ominoso destino. Antes de esa lectura, la posibilidad de una mala elección era tan sólo un juego de novela... |