Fuente: clarin.com.ar
Ayer a la madrugada, después de consumir una mezcla de alcohol y ansiolíticos, el músico provocó destrozos en su suite. Y golpeó a uno de sus asistentes. "Yo soy Charly, tráiganme whisky y Rivotril", gritaba. Está "sedado y estable".
Por:
Rafael Morán; Roxana Badaloni
BAJO CONTROL. CHARLY, ATADO A LA CAMILLA EN LA AMBULANCIA QUE LO LLEVO DEL HOTEL AL HOSPITAL CENTRAL.
El domingo había cancelado su actuación en el pub Cacano Bar, en Chacras de Coria, porque no se sentía bien, pero igualmente consumió una mezcla de alcohol y ansiolíticos que le provocó una crisis tal que lo llevó a perder el control y a causar destrozos en un hotel. "A mí nadie me dice qué hacer", le escucharon gritar mientras le decía "vos sos Hitler" a uno de los cinco policías que, trabajosamente, lograron reducirlo. Y al tiempo que pedía: "Yo soy Charly, tráiganme whisky y Rivotril". Charly García terminó en el hospital y seguirá internado al menos hasta este noche en la sala de cuidados intensivos de una clínica privada, "estable y sedado", de acuerdo al último parte médico, que también indica que "evoluciona favorablemente" y que su vida "no corre peligro".
El ex integrante de Sui Generis y Serú Girán fue sacado del spa Solaz de Los Andes en camilla, boca abajo y atado, con heridas en los pies, mientras no paraba de insultar. Pero cuando llegó al Hospital Central, estaba sedado y "decía cosas incomprensibles", según relató su director, José Miguel Azcar.
Los empleados del spa decidieron llamar a la Policía a las 6.30, cuando Charly comenzó literalmente a destruir la habitación 114. Tiró un televisor, lámparas, sillas, vasos, cuadros. Según fuentes policiales, en el piso quedaron una guitarra desvencijada, un teclado, dos mezcladoras y un equipo de audio también rotos, pequeñas dosis de marihuana y cocaína y una copia de La grasa de las capitales, el álbum de Serú Girán.
Luego se paseó desnudo por el pasillo, entre su habitación y la de sus músicos. Con una botella de whisky J&B rompió el vidrio de un gabinete contra incendios. Sacó el matafuegos y lo arrojó en el ingreso a la suite. Después comenzó a desatar la manguera contra incendios para golpear con ella a uno de sus asistentes, con el que tuvo una discusión. Se hizo cortes en los pies con trozos de vidrio que había en el suelo y dejó huellas de sangre marcadas sobre la alfombra.
"Gritaba descontrolado y pedía pastillas", contó un turista alojado en el mismo hotel. Los insultos iban dirigidos a Jorge Rodríguez, encargado de monitorear el sonido en sus shows. Según escucharon testigos, la discusión era porque algunos de los músicos viajaban a primera hora en avión y Charly tenía que permanecer hasta el mediodía en Mendoza.
El músico, autor de temas como Demoliendo hoteles y Me tiré por vos (inspirada en su zambullida en la pileta de un hotel de Mendoza, cuando se lanzó desde un noveno piso), habría pasado la noche en el spa con dos chicas, presuntamente prostitutas.
Cuando la crisis de Charly se volvió inmanejable, el personal de seguridad del hotel trasladó a los demás pasajeros del primer piso al segundo para "garantizar su integridad", según afirmó la directora del spa, Andrea Villegas. "García rompió todo, hasta un televisor rodó por el suelo", señaló la mujer.
Un joven que ocupaba una habitación vecina se sorprendió porque nadie intervenía. Contó que "se revolcaba por el piso manchado con su sangre, insultaba a los músicos y pedía Rivotril", un ansiolítico a base de clonazepam (ver Un fármaco...). Otros testigos del descontrol de Charly fueron los integrantes del elenco de El Fantasma de Canterville, musical de Pepe Cibrian Campoy y Angel Mahler. Los cantantes y bailarines estaban en el mismo piso. Dicen que escucharon los gritos y los golpes de los muebles que caían al piso.
La razón por la que no habrían intervenido antes los guardias del hotel sería una garantía que habría pagado el representante del músico para cubrir los daños ante posibles destrozos.
A las 10 llegó la ambulancia. Atado a una camilla, boca abajo, con su remera ensangrentada y la mano derecha atada a su espalda, Charly fue conducido al hospital Central. Recibió oxígeno, se le hizo un electrocardiograma y también exámenes de sangre y orina.
Una hora después fue trasladado a la Clínica de Cuyo. "Está calmado y fuera de peligro", dijeron, confirmando el cuadro agudo de intoxicación pero descartando que -en ese momento- pudiera hablarse de una posible pancreatitis, una versión que circuló con insistencia durante la tarde.
************************************************** **** Me quede muda... me provoca mucha tristeza... La mayoria de ustedes quiza lo sabian, como estoy fuera del pais, me acabo de enterar leyendo los diarios online...