Mañana se cumplirán diez años de la muerte de la persona más importante en la historia del básquetbol argentino. Genio y figura, creó e impulsó el proyecto de una competencia federal entre los mejores equipos del país. Gracias a él, hoy somos una potencia mundial. Mariano Cordoni | mcordoni@ole.com.ar
Para sus viejos amigos siempre fue "El Ruso". Para los que lo conocieron un poco después y para todo el mundo del básquetbol nunca dejó de ser, simplemente, "León".
Inteligente, emprendedor, valiente, generoso, apasionado. Todo eso –y mucho más- era León Najnudel. Nació en 1941, en Villa Crespo, y pasó toda su vida abrazado a su gran amor, el básquetbol. Lo vivió por dentro, primero como discreto jugador y más tarde como genial entrenador. Y también, claro, en cada charla de café que buscaba el progreso de la competencia.
Como técnico, ganó títulos locales (LNB 1989, con Ferro) y continentales (Sudamericano de Clubes 1982 y 1983, nuevamente con su adorado club), y también abrió la puerta de la por entonces inaccesible Europa (Copa del Rey 1983, con Zaragoza). Sin embargo, su máximo logro se dio afuera de la cancha, cuando su visión inigualable venció a la mediocridad de muchos y consiguió dar a luz a nuestra Liga Nacional.
El salto de calidad fue grande, inmenso, y desde hace rato los frutos están a la vista: el brillante subcampeonato en el Mundial 2002, la inolvidable Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, una fantástica generación de jugadores sin precedentes en nuestro básquetbol. Todo ello gracias a la Liga Nacional. Todo ello gracias a León.
No hay que creerles a aquellos que dicen que perdió la pelea contra la leucemia y se nos fue hace diez años, el 22 de abril de 1998: León está.
León está en la NBA: en cada bandeja de Manu Ginóbili, en cada rebote que toma Luisito Scola, en cada corajeada del Chapu Nocioni. León está en la elite del básquetbol de Europa: en cada asistencia de Pepe Sánchez, en cada triple de Paolo Quinteros. León está en la Liga Nacional: en cada doble de Leo Gutiérrez, en cada volcada del Gringo Pelussi, en cada pique de la pelota contra el parquet de cualquier estadio de esta competencia bien federal...
Gracias por estar siempre, maestro.
Algunas opiniones....
IVÁN NAJNUDEL – Jugador e hijo de León
"Era obsesivo e incansable, y tenía muy lindos valores. Fue un amante del deporte. Trató de que el básquetbol se profesionalizara para que todos –jugadores, entrenadores, dirigentes– pudieran ser mejores cada día. Lo que él pensaba en su momento ahora está dando sus frutos, así que seguramente estaría muy feliz".
EMANUEL GINÓBILI – Jugador
"Mi sentimiento hacia León es de gratitud por lo que hizo con la Liga y con el básquet argentino en general, tanto hacia él como hacia (Osvaldo Ricardo) Orcasitas y todos los que estaban ahí en el momento de diagramar la Liga. Una de las tantas razones por las que Argentina es hoy "oro olímpico" es él, seguramente. Por eso, todos los que hemos pasado por la Liga se lo agradecemos muchísimo".
ENRIQUE TOLCACHIER – Entrenador
"Nos unía una relación muy particular. En poco tiempo noté que era un tipo muy sensible, más allá de su fuerte personalidad exterior, era muy sensible en la amistad. Era un adelantado: él te cantaba cosas que iban a pasar, y sucedían. Fue el que motorizó la explosión del básquetbol argentino, el principal responsable de lo que Argentina está viviendo ahora".
MIGUEL CORTIJO – Ex jugador
"Era un tipo de futuro, alguien que veía más allá, que siempre quería el mejoramiento de la competencia. Desde su lugar de entrenador era polémico, porque supuestamente no podía cambiar el básquetbol con sus ideas, pero él invertía tiempo y economía personal para que todo mejorara. Él sabía que, si la competencia crecía, los jugadores iban a mejorar y, por ende, también iba a mejorar la Selección".
JULIO LAMAS – Entrenador
"León es la persona más importante en la historia del básquet argentino, porque él cambió el formato de competición amateur por uno profesional. Todos los jugadores y entrenadores que somos hijos de la competición tuvimos un desarrollo distinto gracias al que había antes de lo que él generó. Para mí era un padre, una persona inolvidable que marcó mi vida profesional y personal para siempre".
MARCELO FIGUERAS – Fotógrafo
"León era un tipo fantástico, espectacular, inteligente. Fue el creador, junto a otros, de esto que hoy es un éxito: la Liga Nacional. Ya en los últimos tiempos seguía manteniendo su carácter simpático, pese a que estaba enfermo. Le podría haber dado mucho más aún al básquetbol, pero lamentablemente se fue".
ALEJANDRO PÉREZ – Periodista:
"León fue un guía, una persona adelantada a su época, con una visión de futuro del básquetbol y del deporte en general. Esa visión sobre hacia dónde debía ir el básquetbol y de qué manera hacerlo era inigualable. Además, lo que lo hacía más grande era que a esas virtudes les agregaba una generosidad increíble. Hay mucha gente que es inteligente y que tiene capacidad, pero es muy mezquina y egoísta. León era todo lo contrario. Era un tipo muy abierto, que compartía todo lo que él sabía. Estar con él era genial, era siempre aprender algo nuevo. Lamento mucho que no esté ahora para disfrutar de lo que él soñó siempre: un básquetbol argentino poderoso".