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Rosebud

Multimedios y multicontextualidad: coproduciendo la identidad

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lua
- 19/07/2008 a las 19:17 (550 Visitas)
Las identidades nacionales y locales persisten en la medida que son resituadas en una comunicación multicontextual.

La identidad, dinamizada por este proceso, no sólo será narración ritualizada, al ser un relato que reconstruimos incesantemente, que reconstruimos con los otros: la identidad es/será ante todo una coproducción.

Pero esta coproducción se realiza en condiciones desiguales entre los variados actores y campos sociales capaces de ejercer el poder e intervenir en ella. Los procesos de globalización cultural e integración económica regional muestran la necesidad de las economía y las culturas nacionales de ablandar las aduanas que las separan y, al mismo tiempo, que la asimetría desde la cual se establecen los acuerdos pueda acentuarse por la liberación comercial.

Una teoría de las identidades, según García Canclini, debe tomar en cuenta "...los modos diversos que en éstas se recomponen en los desiguales circuitos de producción, comunicación y apropiación de la cultura...".

En un primer circuito que podríamos denominar como "cultura histórico-territorial" los efectos de la globalización son menores: el patrimonio histórico, la producción artística/folclórica y la cultura campesina, gauchesca y etc. experimentan una apertura económica limitada porque en ellas el rendimiento de las inversiones es menor y la inercia simbólica es prolongada.

En un segundo circuito, el de los medios masivos dedicados a la difusión de mensajes recreativos e informativos, algunos países periféricos como Brasil y México, disponen de recursos tecnológicos, económicos y humanos para seguir generando con cierta autonomía su producción nacional y aún expandirse internacionalmente. Pero en la mayoría de las sociedades latinoamericanas la dependencia se acentúa, no tanto respecto de la cultura global sino de la producción norteamericana.

El desdibujamiento de las identidades nacionales y regionales es mayor en el tercer circuito: el de la computación, los satélites y el resto de las "tecnologías informáticas" vinculadas a la toma de decisiones, comunicación e incluso a os entretenimientos de más expansión y ganancias (videojuegos, etc.).

Si bien apenas se está comenzando a estudiar, a investigar los efectos de la globalización tecnológica y económica sobre la reformulación de las identidades en el trabajo y en el consumo, todo parece indicar que al menos no sólo hay coproducción, sino conflictos por la coexistencia de etnias y nacionalidades en los escenarios laborales y de consumo, por lo cuál siguen siendo útiles las categorías de hegemonía y resistencia.

Sin embargo, la complejidad y los matices de dichas interacciones nos requerirá, al menos, cruzar el análisis variables como negociación cultural, en tanto todo parece remarcar la tendencia de que estamos frente a identidades híbridas, dúctiles y multiculturales.
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Comentarios

  1. Connie
    En un segundo circuito, el de los medios masivos dedicados a la difusión de mensajes recreativos e informativos, algunos países periféricos como Brasil y México, disponen de recursos tecnológicos, económicos y humanos para seguir generando con cierta autonomía su producción nacional y aún expandirse internacionalmente. Pero en la mayoría de las sociedades latinoamericanas la dependencia se acentúa, no tanto respecto de la cultura global sino de la producción norteamericana.
    Bueno, me leí los tres envíos y si bien me costó un poco su comprensión en especial la de los dos primeros, sin embargo debo decirte que cuando los leía pensaba y me remitía a algo que se relaciona con el párrafo citado ya que a mí me resulta preocupante por la fuerte penetración cultural y la preferencia, en especial, en los más jóvenes de los contenidos de este origen. Y en particular cómo se lo ha ido fomentado en esta parte del globo.

    Por ahí puede resultar embolante lo que sigue (pueden omitirme que no sólo no me ofendo sino que los entiendo ) pero me es inevitable relacionarlo con lo que tengo más cercano.

    Según entiendo la ROU mantiene aún limitaciones en su legislación interna que impiden la presencia de capitales extranjeros en medios de radiodifusión. No tengo presente si es sólo por una proporción o es por la totalidad (y si no es molestia te pediría que cuando te venga cómodo me pases el dato que me será de suma utilidad). Lo mismo ocurre en los demás países limítrofes con el nuestro.

    Ahora bien, nuestro país a partir de la ola privatizadora iniciada en la década del 90 comenzó a levantar las trabas que existían no sólo para la presencia de capitales foráneos sino también removió la imposibilidad que existía para ser propietario de medios de radiodifusión y diarios en forma simultánea. Casi se diría que tenía un especial destinatario esta reforma.

    Paulatimente se fueron suprimiendo todas las barreras que impedían la formación de multimedios y concomitantemente, las normas que bregaban por el porcentaje obligatorio de contenidos nacionales y del uso de nuestro lenguaje también fueron soslayándose a la par que avanzaban los acuerdos recíprocos de inversiones.

    Curiosamente, estaban en mejor posición los inversores extranjeros que los nacionales en algunos casos, ya que sólo podían ser titulares de medios las sociedades comerciales y las personas físicas vedándose esta posibilidad a asociaciones civiles, cooperativas, actores sociales que en definitiva, no sólo tenían un contacto más estrecho con la población en especial en localidades poco rentables para los pulpos sino también conocen más de su idiosincracia y necesidades.

    Recientemente se abrió esta posibilidad pero tuvieron que pasar más de 30 años y un montón de declaraciones de inconstitucionalidad de la norma que restringía tal posibilidad a aquéllas. Antes de ello, y casi reconociendo el mismo destinatario, se impuso un límite en la participación de capitales extranjeros. Pero claro, un detalle: la RA no estableció reserva alguna en la materia a los capitales de origen estadounidense, olvidándose de la regla de reciprocidad que rige en el Derecho Internacional -ya que los EEUU sólo la admiten hasta un 30%- al concederle "trato nacional". Consecuentemente, deben ser considerados en igualdad de condiciones como a un nacional y con respecto a éstos no regirían los mentados límites.

    El daño está hecho. Actualmente el mercado de medios se concentra en casi su totalidad en muy pocas manos y esas "manos" vienen formando de manera casi hegemónica la opinión pública e imponiendo formatos y contenidos con miras de continuar así por muchos años más.

    En definitiva, más de una generación se ve y verá alcanzada.
  2. Connie
    Visitando sitios de altísima reputación y credibilidad me encontré con esta nota que creo guarda alguna relación con el tema. Al menos mediata.

    Coincido y bastante con el Mtro. en que la televisión abierta debe contar con diversidad. Lo jodido es el cómo.

    Portal puroshow.com - Ministro ataca la televisión

    Ahora, tengo una duda a raíz de lo que allí se expresa ¿Cómo acceden a la titularidad de las licencias de servicios de radiodifusión en Urugüay si no es a través de concursos públicos? ¿Conocés el dato?
  3. lua
    La verdad verdadera es que ignoro cómo funciona en la actualidad, peroP le voy a preguntar al director del área Medios, de la consultora donde trabajo, y apenas tenga info ajustada te respondo.

    Es que no quiero Tilinguelizar el tema y salir con un pedido de "extensión de duelo bloguero", no no no...

  4. Connie


    Connie (ya lo dijo Jellinek "Lo dejo a tu criterio")