Pues así como en la farándula argenta abundan los tilingos y las tilingas
express taxonómicamente no calificados, en Perú gozamos de los mismos fenómenos adonorems, para todos los gustos e hígados. Entre miles/millones de N.N van saliendo "temas" vox populi. Tilingas al día, unas cuantas conservadas en Carbono 14 y muchas otras rencauchadas pero cuya trayectoria "tilinguirinesca" nos convoca en este tema de trascendencia contemporánea.
Así vimos salir de la nada a una ex vedette y hacerla Diva, nuestra Diva de señal abierta, contemplando pues la Susana Giménez local, jóven promesa, ahora ya entrada en edad, insulsa e insalubre, con cantinfladas monumentales: por comentarles una calientita....contexto, una niña artrítica a punto de perder la pierna; La frase: "Y si pierdes la pierna, qué???...te daremos una ya mi vida, de plástico...que no será lo mismo pero servirá" (mode cebolla en el ojo ON)

. Mujer de armas tomar y/o de tomar mucho.
El clímax de la fama terminó en el matrimonio televisivo de la susodicha, Gisela Valcárcel (así dice su partida de nacimiento), con un jugador de fútbol venido a menos, Roberto Martínez..."Rober" para los amigos, del clúC Universitario de Deportes. Como toda novela rosa, y ya en el apogeo-clímax de los programas de chimentos, los veíamos hasta en la sopa. Lamentablemente los hombres somos así, perros..perros, perros, no pasó ni un año y lo encontramos bailando meneito y mayonesa con cuanta modelo se dejáse seducir por sus encantos peloteros, jugando en otras canchas y demostrando que en el entretiempo se sacaba la camiseta Valcárcel. Así le siguieron dando duro y parejo, pues cada elección de pareja traía un pan cebado bajo el brazo y mucho desencanto. "Dama de Ampato", le dicen....pues se sigue sacrificando con cuanto pelotubi se le aparece y termina más quemada que un baño en lava de volcán.
Como toda Diva tiene siempre...