Ayer comenzó la sexta edición del Festival de Cine de Pinamar y la película elegida para la apertura fue la polemiquísima producción italo-español-argentina, “Cómplices del silencio”, protagonizada por Florencia Raggi,el galán italiano Alessio Boni, Juan Leyrado, Jorge Marrale y con la participación de Tomás Fonzi.
La película, que narra una historia de amor entre una militante y un periodista italiano dispuesto a descubrir la horrorosa trastienda política que se vivía durante el mundial del 78, despertó reacciones adversas. Para sorpresa de los protagonistas, hubo gente que abandonó la sala de exhibición tildando el filme de “sádico” y hasta espectadores descompuestos por la impresión.
Secuestros, torturas, golpes y humillaciones suelen ser parte de las producciones que tratan este delicado tema y en ese sentido pocos se asombraron al ver vejámenes del estilo. Sin embargo, escenas como la un jefe militar (Leyrado) besando el cuerpo putrefacto de su sobrino (Fonzi), escondido en una montaña de cadáveres de jóvenes de 16 y 17 años, fueron catalogadas de “innecesarias” y “de mal gusto”.
Además del abandono de la sala, hubo llantos y descompensaciones de espectadores, en su mayoría periodistas y gente de la industria que vivió la década del ´70 con especial horror.
Horas más tarde, en el coctel de apertura realizado en el glamoroso Hotel del Bosque, a la que concurrieron entre otros, Esther Goris, Maria Carámbula y la misma Raggi acompañada por Nicolás Repetto, la concurrencia, aún shockeada, se preguntó cómo festejar después de semejante situación. Tampoco faltó quien se atreviera a sugerirle a los organizadores que elijan otro tipo de inauguración el próximo año.
Por lo demás, el filme fue considerado en la opinión general como maniqueísta y rodeado de clichés, que probablemente irritará a quienes se acerquen a él con un criterio reflexivo

Primicisa Ya