HUELE A ROSAS A rosas quizá no, pero sí a flores de tiaré combinadas con deliciosos marshmallows (o nubes, para los aficionados al dulce) huele la última creación de
Mariah Carey, que nada tiene que ver con el mundo de la música. La diva es una de las últimas celebridades en lanzarse al mercado de las fragancias con
M by Mariah Carey, una compilación
"de sitios en los que he estado, momentos de mi vida y recuerdos de la infancia". Casi tan espiritual se muestra
Britney Spears al describir
Believe, su segunda fragancia que competirá a partir de septiembre con la firmada por Carey y de la que la cantante ha dicho
"es un reflejo" de su alma. Más que espiritual explícitamente sensual se muestra
Christina Aguilera en la publicidad que precede a un perfume que lleva su nombre y que se suma al abarrotado mercado de 'fragancias célebres' que completa
Sarah Jessica Parker con
Covet, su última creación en el mundo de las esencias para la que
ha rodado un juguetón anuncio. Está claro que si hay algo a lo que huele todo esto, es a dólares.