| Yegua Tullida
Fecha de Ingreso: Jan 2005 Ubicación: Inside the wall
Nacionalidad:
Género: | Advent Children (Final Fantasy VII) | |
Es muy probable que muchos hayan visto la versión cinematográfica más popular del mundo de Final Fantasy, titulada "The Spirits Within" (El Espíritu en Nosotros) y que esta película (Advent Children) haya pasado totalmente desapercibida para alguien ajeno al mundo de los videojuegos o anime. Si bien para los fanáticos de FF, "Spirits Within" haya sido prácticamente un fiasco, sirve a modo de guía mencionar que quien haya disfrutado de esa película, sin duda disfrutará de esta. Quizás este review/crítica sirva para tener una idea más clara de que trata este film animado que no tiene nada que envidiarle a Hollywood La película comienza con una breve explicación de los eventos que han llevado al mundo a su actual situación desolada: “El Lifestream, el flujo que gobierna la vida de los mundos, fue utilizado por la compañía Shinra como un recurso, pero desgastó la vida en el planeta. Shinra intentó utilizar el Lifestream contra todos aquellos que se le opusieran, y creó una Especie de humanos denominados “Soldados". Entre ellos estaba Sephiroth, que al darse cuenta que había nacido de un experimento se reveló contra Shinra e intentó destruir la tierra. Hubo muchas batallas: entre Shinra y sus opositores, entre Sephiroth y quienes trataban de detenerlo. Y un día la tierra utilizó su poder, el Lifestream, para detener todas esas batallas. El flujo de vida de la tierra se tragó las batallas, la ambición y la tristeza, y todo se detuvo” A través de la explicación y una música sacra oportuna, vemos las imágenes de todo lo ocurrido. Las transiciones de planos son algo incómodas, pero cumplen su función de mostrar un panorama general. Lo que podemos ver, es un mundo en ruinas, poblado por una sociedad taciturna que intenta adaptarse al cambio y le es indiferente a un marcado problema social: el Geostigma, una enfermedad desconocida e incurable que afecta a incontables niños que vagabundean la ciudad en soledad. Cloud Strife, nuestro héroe, evita acercarse a las personas que ama, abrigando en su aislamiento un tormento interior. La culpa de aquel que no encuentra indulgencia en este mundo y se ve constantemente atormentado por eventos del pasado y una realidad que no desea enfrentar. Cloud ha resignado su naturaleza y capacidad en manos de un trabajo común de repartidor, y trata de sobrevivir el día a día sumido en la rutina. Hasta que se cruza con tres personajes intrigantes, denominados Kadaj, que lo atacan reclamándole que les entregue a su “madre”. Ese mismo día Cloud se encuentra con lo que queda de la corporación Shinra, que le solicita su protección contra los Kadaj, si aclararle su propósito y origen. Cloud rechaza la propuesta, pero se ve envuelto en el problema, cuando uno de estos seres secuestra a alguien muy querido para él, Marlene, llevando consigo sus orbes de materia. Aquí comienza una deslumbrante carrera de acción sin respiro… Advent Children es una secuela del juego Final Fantasy VII, y aunque puede entenderse en si misma, es notoriamente obvio que hay mucha historia detrás de cada personaje. ¿Puede entender la película alguien que no ha jugado el juego nunca? Si, la explicación del comienzo resume a grandes rasgos lo ocurrido en el juego. ¿Puede disfrutarlo? Si le gusta el animé, la acción y la fantasía, de seguro lo disfrute. Pero no llegará al estado de deslumbramiento y euforia por el que pasará cualquiera que sepa de que estoy hablando cuando menciono a Tifa kickeando traseros, o a Cloud luchando junto a Vincent, Barret, y manejando 5 espadas de una sola vez. Las escenas de lucha son impresionantes, la animación fluye con tal suavidad que rozan la realidad con una aceptación inconsciente, a la vez que maravillan al espectador. Más de uno observará la acción con la mandíbula por el piso, y si aún le queda aire, se le escapará un “wow” de los labios. El arte está muy bien logrado, la profundidad del 3D agrega un vértigo a la acción que supera cualquier logro del animé tradicional. Aunque, este tipo de animación minimiza la capacidad expresiva que tiene el animé llano. La expresividad corporal se reduce en pos de aumentar los efectos de combate, pero si consideramos los espectacular que resultan, es un cambio que se otorga con entusiasmo. La sonorización merece un aplauso. La sincronización de los efectos de sonido, más la música adecuada, crean un ambiente perfecto. La música se ajusta perfectamente a la acción, sin que se abuse de ella y enfatizando el ánimo de la escena. La banda de sonido es, sencillamente, increíble. Desde suaves melodías, a bandas entre góticas y gregorianas, y un rock pesado en los momentos de mayor acción. Y en los momentos de clímax, los tres estilos se funden en un sonido único que lo deja a uno en el borde de su asiento. Puede que la trama de la película no sea totalmente comprensible sin la historia que se desarrolla en el juego, pero combinando todos los elementos, desde el arte a la animación y el desarrollo del personaje principal, Cloud (porque esta película trata, esencialmente, sobre Cloud), es una excelente opción a la hora de sentarse frente al televisor. ---- Un Dato Adicional: Last Order – la precuela de Advent Children Aún cuando hayan jugado el juego, y la película explique al comienzo el origen de su situación, el corto Last Order es una nota de sabor para no desperdiciar. Hecho en animé y con una duración de 25 minutos, oficia de hilo conductor entre el juego Final Fantasy VII y la película Advent Children. En Last Order, podremos ver el plan de Sephiroth de gobernar/destruir la tierra y su consecuente derrota, en manos de Cloud. El corto mezcla los tiempos, mostrándonos también la huida de Zack y Cloud de la Corporación Shinra, lo que aporta importante información a los tormentos internos que Cloud abriga en la película Advent Children. Los dibujos están muy bien logrados, la personalidad de cada personaje puede verse reflejada de antemano en su forma de vestir y el color de su cabello u ojos. Las actuaciones (voces) son intachables y logran una profundidad interesante en una historia inconclusa. Tanto para los fanáticos, como para los que piensan ver Advent Children sin experiencia previa en Final Fantasy, este corto es imperdible. |