Buscar maneras de eficiencia energética, nos impulsa a indagar sobre formas de generar energía eléctrica, que no generen contaminación y que ayuden a la preservación del medio ambiente. La energía limpia, como lo es la energía solar, ha sido utilizada desde hace mucho tiempo, como forma de generar electricidad para pequeños ambientes o casas particulares, ya que no está masificada, puesto que para poder instalarla se requieren de permisos especiales y muchas limitaciones, que hacían que no pudiera ser utilizada, sin tener que pagar tasas que gravaban las energías renovables de autoconsumo, lo que en su tiempo se llamó “impuesto al sol”. Actualmente y debido al Real Decreto de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, de fecha 5 de Octubre de 2018, se mejoraron bastante las condiciones, dejando de prohibir las instalaciones para más de un usuario, lo que posibilita que las comunidades pueden juntarse y ponerse de acuerdo para lograr que la energía que requieran para generar electricidad sea proporcionada por autoconsumo solar. Por supuesto, la inversión inicial para este tipo de instalaciones es algo elevada, debido a que hay que comprar los paneles fotovoltaicos, inversor, baterías y demás implementos que necesite la instalación, pero el provecho se puede ver a largo plazo, al no tener que pagar por la factura de la electricidad y además colaborar para tener un ambiente más sano y cuidado.