QUIÉN ES RESPONSABLE DE QUE NOS FALTE UN TORNILLO?? | |
Hace ya como setenta años, dos referentes emblemáticos de la cultura popular, los poetas Discépolo y Cadícamo; percibían el non-sense del mundo que les había tocado vivir; uno de ellos expresaba su pensamiento diciendo que al mundo le faltaba un tornillo, y el otro, comparándolo con un cambalache donde todo está mezclado. Y todo esto, antes que a Sartre le vinieran náuseas... Digo yo, ¿a quién le falta un tornillo, a todos los seres humanos? Y también: ¿quién es el dueño de ese cambalache, quién es el comete la falta de respeto de ubicar la Biblia junto a un calefón? ¿Es cierto que todos somos responsables?. Creo que ahí parte un sentimiento medio jodido que nos ha hecho acostumbrarnos a repetir irreflexivamente "estamos todos locos", asumiendo así una culpa generalizada por el estado en que se halla la civilización. Y me parece que no es así. Hay unos cuantos vivos (o insensibles, o hijos de puta a los que no les falta ningún tornillo) que con tal de satisfacer sus necesidades, su codicia y su ambición de poder, han dibujado el mundo de acuerdo a sus intereses y pretendieron hacernos creer que tales intereses coinciden con los nuestros, con lo cual nos han hermanado a todos y nos han hecho subir a bordo del mismo barco; claro que en camarotes bien diferenciados y cumpliendo funciones muy distintas. Me resisto a culpar a todos al barrer y a incluirme en la culpa, porque creo que la realidad, lo que hay es manipulación perversa - con apoyo profesional - nos hizo creer que la felicidad estaba en poseer cosas. Así todos aplaudimos la popularización del automóvil sin advertir que las calles se congestionaron, que fue preciso construir autopistas con varios carriles, que los caños de escape nos envenenan con monóxido de carbono quemando un combustible que tardó millones de años en formarse y que no es un recurso renovable; y ; finalmente , que las muertes por accidentes de tránsito crecen en progresión geométrica. En este último punto hay que señalar una paradoja inadmisible . Por un lado se nos dice que el exceso de velocidad es una de las causas más importantes de los accidentes; se establece prohibiciones; se ponen límites de velocidad controlados por radar; etcétera. Pero por el otro lado, las fábricas sacan al mercado modelos cada vez más velocesporque el tiempo es oro y porque todo hay que hacerlo como pedo. Junto a otras perfomances y accesorios (muchos de ellos innecesarios,valga aclararlo) la publicidad de automóviles destaca como un factor determinante para seducir al comprador que desarrolla la máquina. Entonces, ¿cómo la pobre humanidad no va a estar chiflada si por un lado se fabrican autos cada vez más veloces y por otro se prohibe a los conductores pisar el acelerador a fondo?. El latigazo y el freno al mismo tiempo; algo como para enloquecer a cualquiera. Desde hace tiempo, nos han inducido a preferir las megaciudades como lugar ideal para vivir, donde encontramos todo lo que necesitamos. Y la gente vive en apartamentos, con todo confort, con todos los servicios a mano. Pero como consecuencia del sedentarismo que la vida urbana nos impone, aparecen nuevos problemas. Entonces nos recomiendan ejercicios físicos y, entre ellos , la bicicleta. Pero resulta que las calles están atiborradas de vehículos y andar en chiva se torna peligrosísimo; por ello, nos han inventado las bicicletas fijas, con lo que llegamos al colmo de andar en bicicleta pero adentro del living del apartamento donde no corremos riesgo alguno de ser atropellados por un camión. También están aquellos a quiénes han recomendado caminar y/o trotar. Sin embargo, no se les ocurre que pueden ir al trabajo a pié y toman el auto para ir hasta la rambla o a un parque cercano donde efectuar sus caminatas o carreras. No está bien visto que un contador vaya a pié desde su casa al banco ¿verdad?. En fin. Yo no elegí este modo de vida. ¿A usted lo consultaron?. Por supuesto que no : es lo que recomiendan los dueños del cambalache, los mismos que nos sacaron los tornillos que nos faltan. ¿´tamos de acuerdo?...he dicho . |