3-0 A QATAR
Argentina y un triunfo que no convenció

Con muy poco le alcanzó para vencer a un débil rival que mostró gruesos errores en defensa. Riquelme, Cruz y Ayala, en tres minutos, marcaron los goles del equipo de Pekerman. Bilos hizo su debut con la camiseta de la Selección y Messi jugó un buen partido.


Argentina, estaba más que claro, tenía la responsabilidad de asumir una postura protagónica. ¿O alguien lo dudaba? Porque enfrente estaba el débil Qatar, un equipo que salió con la consigna de no hacer un papelón. Y a partir de ahí se agrupó con mucha gente en el fondo y trató de cerrarle los caminos ofensivos a los de Pekerman, algo que por momentos logró durante un primer tiempo de bajo nivel.

Bueno, el dilema de Argentina se centró desde el vamos en cómo entrar. Riquelme arrancó sin el protagonismo de otros partidos. Se estacionó en la mitad de la cancha y por momentos dio la sensación de que no estaba en su plenitud física. Raro, porque no todos los traslados nacían en sus pies. Messi, en cambio, se recostó unos metros atrás y sus arranques por derecha fueron una complicación reiterada para la defensa local.

Justamente, la primera llegada neta fue a los 12 minutos, cuando Messi llegó a la línea de fondo y con la marca encima sacó un centro pasado que dejó descolocado a todos. Por el segundo palo apareció Bilos. Sólo tenía que poner la cabeza y mandarla adentro. Eligió el rincón y la pelota, tras dar en el palo, se fue afuera.

Fue la más clara hasta ahí. Argentina era superior, pero le faltaban variantes en ataque. Saviola, muy estático, no podía darse vuelta ante los centrales rivales, quienes lo tomaban de forma alternada y no lo dejaban mover. Tampoco sorprendían lo volantes. Fue un par de veces Bilos, como lo hace en Boca, pero tampoco aportó mucho. Es más, chocó una y otra vez con Sorin, quien también se movió por ese sector.

El partido entró en un pozo profundo, allá por la mitad de la etapa inicial. Había más pelotazos que otra cosa y los arqueros casi no entraban en acción. Ante la falta de variantes, Argentina quiso sorprender con remates de media distancia. Uno frontal de Riquelme se fue junto a un palo. Y no hubo mucho más, en realidad. Qatar, con sus limitaciones a cuestas, se animó un par de veces y tuvo su chance a los 27 minutos, cuando Alí Basher se anticipó a Ayala y metió un cabezazo que Abbondanzieri atajó volando de palo a palo.

Hubo otra clara. Riquelme se acordó de jugar, metió un paso en profundidad y Saviola quedó solito. Tuvo tiempo de acomodarse, de elegir el palo y de darle. Pero pateó al cuerpo del arquero. Qatar, a pura inocencia, tuvo alguna que otra posibilidad. Y fue cuando quedaron expuestas las muchas dudas defensivas de Argentina. Pudo gritarlo Saviola, a los 44 minutos, cuando metió una volea cruzada que se fue cerquita.

El segundo tiempo fue todo de Argentina. Manejó la pelota y dominó como quiso, aunque le faltó la pausa necesaria para encontrar el gol que abriera el camino. Probó de mil maneras, mientras los minutos pasaban. Pero la sensación general era que esa situación de paridad no podía sostenerse mucho tiempo más. Los jugadores de Qatar no podían hacer pie y ya estaban con la lengua afuera. Por momentos, el partido no salía de los últimos veinticinco metros del campo local.

Hasta que llegó la apertura. Román se mandó como en su caso y con bronca sacó un derechazo frontal, nada del otro mundo. El arquero se tiró un año más tarde, calculó mal y la mandó adentro. Riquelme, un grande al fin, ni lo gritó. Enseguida, Román lo dejó solo a Cruz, quien encontró un hueco y definió sin dramas ante el achique del arquero. Hubo más, porque Ayala aprovechó la enésima falla defensiva y puso el tercero, con un cabezazo. Es decir, en tres minutos Argentina puso las cosas en su lugar.


la verdad que pekerman cada vez me gusta menos...este partido tendria que haber terminado 20 a 0 jaja....una verguenza...