Es llegar el calorcito y entrarme ganas de preparar tartas saladas, y es que las veo como una cena ideal y rápida, sobre todo si tenemos la masa preparada de antemano o bien es comprada, y una forma rica de incluir verduras casi sin enterarse, en especial si hay pequeños en la casa. Y una buena muestra de ello es la tarta de espárragos con masa de queso gruyère que hoy les presento.
En esta ocasión no os recomiendo que compréis una masa quebrada refrigerada, pues una de las partes más sabrosa de la receta es precisamente esta masa casera de queso Gruyère que lleva en su base la tarta, a medio camino entre una masa clásica y una de pizza finita pero con el toque crujiente que le aporta el queso. Es por ello que si os es posible, os recomiendo la horneéis en un molde agujereado para pizza.
Ingredientes para un molde de pizza de 30 centímetros


  • Para la masa: 200 g de harina de todo uso, ½ cucharadita de sal, 100 g de mantequilla fría cortada en cubitos, 60 g de queso Gruyère rallado, 1 huevo, 1 o 2 cucharadas de agua caliente.


  • Para el relleno: 30 espárragos verdes finitos, 250 g de mascarpone, 1 cucharada de leche entera, 1 yema de huevo, 1 diente de ajo picado, 50 g de queso parmesano, 4 cucharaditas de aceite de oliva, sal y pimienta.

Cómo hacer tarta de espárragos con masa de queso Gruyere

Comenzaremos preparando la masa. Para ello poner en un bol la harina, la sal, la mantequilla y el Gruyère rallado y frotar hasta formar unas migas. Añadir el huevo batido y una de las cucharadas de agua caliente e ir amasando rápidamente hasta formar una bola, lo justo para combinar los ingredientes.
Si tenéis un robot de cocina es mucho más sencillo, añadir todos los ingredientes en ese orden a la vez y amasar 30 segundos a velocidad media. Solo añadir el resto del agua si la veis muy seca y es necesaria.
Envolver la bola de masa en papel film y refrigerar hasta que esté firme, como unos veinte minutos más o menos. Cuando pase el tiempo estirarla entre dos films de cocina con un rodillo y extenderla lo más fina posible en el molde, recortando lo que sobra. Volverla a la nevera mientras que se prepara el relleno. Precalentar el horno a 180 grados.
Para el relleno combinar en un bol el mascarpone, la leche, la yema de huevo batida y el diente de ajo picado muy fino. Remover y añadir extendida sobre la base de masa.
En una sartén añadir dos cucharaditas de aceite de oliva y saltear los espárragos unos minutos con sal y pimienta. Colocarlos haciendo un círculo encima de la base y espolvorear con el parmesano rallado y el resto del aceite de oliva. Hornear durante quince minutos o hasta que veáis los bordes de la masa dorados.

Tiempo de elaboración | 50 minutos
Dificultad | Fácil
Degustación

La tarta de espárragos y masa de queso Gruyère debéis de tomarla mejor caliente aunque, alguna que otra vez la he probado fría y también esta bien buena. Es por ello que ya solo acompañada de una buena ensalada se convierte en una cena deliciosa o una buena opción para llevar a una comida de verano en el campo.



Tarta de espárragos con masa de queso Gruyère. Receta