¡ Cómo sufren los niños ! | |
Si bien lo escribi para otro foro y con otro nick, quiero compartirlo con uds. Lo acalro al solo efecto de que quien lo vea en ese otro foro , sepa que soy yo. En este carnaval ¡ como sufren los niños! Alguien comparó a esta guerra como un siniestro carnaval comenzado por el Imperio sobre el territorio hoy de Irak, mañana el de nuestra casa. Un carnaval iniciado con sus respectivas máscaras. Con sus mentiras. Con todos los disfraces que hace años nos tienen engañados. Una guerra por petróleo hoy, por el agua mañana y por el dominio del planeta siempre. Un carnaval pero al peor estilo de Hollywood que asumió la realidad y la pantalla de TV de cada casa.. Y en pleno desierto de arena se abalanzan los cuerpos de uno y otro bando , mientras civiles asustados no saben por dónde huir de la locura. En este carnaval ¡ cómo sufren los niños! No creo que le fuera necesario al Tio Sam demostrar quien era. Siempre lo demostró, siempre se supo. Y aún mas en nuestra América Latina. También le debemos a ese nefasto protector, muchas de las malarias que padecemos y que los gobernantes descuidaron ex – profeso, para comprar la simpatía del demonio. Quienes se sienten seguros bajo el ala del águila, no entienden que aún para dejar mas remarcada su firma, en cualquier momento tocan la puerta de sus casas, repito. Pero una gran mayoría de occidente se niega a ver lo que día a día es mas real. Mas evidente En este carnaval ¡ cómo sufren los niños! Para muchos son guerrillas y dictaduras, las del otro lado y no las que emanan de las aguas enjabonadas con preciosas lavandas de espuma derretida. En la arena caliente de los desiertos están los malos. Y de este lado los buenos. Absurda balanza de sucios adjetivos. Y a la caza de ese petróleo, del agua, de mas territorio, del mundo entero. Pero van y defienden una riqueza que está muy lejos a cada ser humano. Las bombas serán científicas, pero los muertos son humanos. De uno u otro bando. En este carnaval ¡ como sufren los niños! Podrá ser bienvenida esta guerra, si con ella se sacan las máscaras todos y sabemos por fin donde estamos. Y el imperio se derrota a si mismo. .¿ Pero acaso no lo sabemos ya , con máscara y todo? Sé que el precio es alto. Demasiado. Y sé también que buena parte aún no se convencen de nada. Pero hay carnaval de ambos lados. No de los que viven día a día. Sino de los que gobiernan y se creen mesiánicos. Porque ese afán de poder existe entre ambos lados. Balanceados para un lado o para el otro. Pero de ambos lados. Cuando suceden estas barbaridades, no es un pacifismo intelectual , inútil y fuera de contexto, el que me aleja de los hechos. Sino las muertes innecesarias que son las que me acercan a los hechos. En este carnaval ¡ Cómo sufren los niños! Para seguir o insistir y subrayar quien manda en este mundo, se forman los aliados a la bestia. Y los que callan son aliados en el silencio. Lo sabemos. Salvo trozos del planeta que giran y giran siempre horrorizados. Y entre esos trozos allí estamos sumergidos en la porción de la América ignorada. Total es mas fácil. En estos lados, basta abrir la puerta. La llave ya se la hemos dado. No nosotros , sino los que dicen representarnos. Ya somos suficientemente vulnerables. Y hoy en el desierto caliente, casi 50ª y mas también dentro de pocos días, se fríen los cuerpos del imperio y se funden con los muertos de los que eran dueños del desierto. En puntos que alguna vez fueron mágicos. El Eúfrates y el Tigris, conocieron épocas de magia, de civilizaciones que nacían. De genios y alfombras que volaban. Quizás del primer ser humano. O de las primeras religiones. En este carnaval ¡ cómo sufren los niños! WIEGEN |