Esto no pasa lejos, esto pasa alla, en medio del desierto y aca, en la sangre de todos. No es una guerra " de los otros ", es una guerra de todos, porque la sangre que derraman es la de todos y aunque sea una reunion que pretenden privada para algunos poderosos, nos forzaron a participar a todos.
A algunos les toca de lejos, a otros no tanto pero da igual, el sordo dolor de la muerte es el mismo. Las caras y cuerpos lastimados de grandes y chicos las vemos todos, los cadaveres aparecen en cualquier pantalla de television, el egoismo se siente en el aire y la ambicion se hizo carne y llevo a un grupo a matar por que si, por la mesianica idea de salvar a un pueblo que no pidio serlo y por caracter inverso, estan masacrando.
Un pueblo que puede o no estar de acuerdo con quien rige sus destinos pero que tiene que ser libre de elegir como vivir y no esclavo de una muerte impuesta por un desquiciado que se cree el Redentor del siglo.
Cada vez que trato de elaborar un pensamiento sobre este tema me choco contra un muro de incomprension, de falta de palabras para expresar la pena, la tristeza y el dolor que me causa el conteo interminable de bombas y misiles que caen y otros parecen atesorar en una planilla de calculo como el mas preciado trofeo.
Da lo mismo una estacion de radio, de television o la Maternidad de la Luna Roja, no importa que es lo que se bombardee, solo importa quebrar un regimen y erigirse en triunfal vencedor de una guerra que tiene un solo fin : LA AMBICION DESMEDIDA DE PODER.
De un lado la tecnologia, del otro los vestidos de dinamita que estan tan contaminados de odio como los primeros y en el medio todos nosotros, los que estamos lejos geograficamente y nos duele y los que estan alli y mueren.
Nunca crei que llegaria el dia en que veria al desierto vestirse de rojo.