Las Leonas quieren sanar el dolor del fútbol Allá, en Amstelveen, Holanda, en la tierra de los canales y el hockey sobre césped, Luciana Aymar no está preocupada por el debut de la Argentina, mañana, en el Champions Trophy femenino. "¿Y cómo se vivió en Buenos Aires la eliminación en el Mundial?", pregunta desde la habitación del hotel donde se aloja la delegación argentina.
Allá, en Amstelveen, es casi la medianoche. Se la escucha a Aymar, pero por el teléfono se cuela la voz de Ayelén Stepnik. Y
Lucha cuenta cómo lo vivieron las Leonas, en Londres: "Primero nos metimos en un bar para verlo, pero como nos sentamos en el piso nos echaron. Después quisimos buscar otro, pero ya nos pasaba a buscar el ómnibus, así que tuvimos que escuchar los penales por radio. No entendíamos nada, no sabíamos quién pateaba los penales. Fue un bajón".
Ahora, como en 2002, serán otros Mundiales los que deberán sanar la pena de los hinchas argentinos. Entre ellos, el de hockey femenino, en Madrid, en septiembre próximo, donde las Leonas defienden el título. "Sí, sabemos que ahora nos van a meter mucha presión", admite Aymar.