Otros resultados de ayer...
Holanda 8 - Alemania 1
Australia 2 - Corea 0
tabla de posiciones
Holanda 6
Australia 6
Argentina 3
China 3
Corea 0
Alemania 0
el martes a las 06.00 horas las Leonas enfrentan a Alemania
antes de ese partido juegan Holanda vs Corea y Australia vs China
si seguimos así, creo que se viene la revancha contra Holanda en la final... vamos Leonas!!! El jueves hay que bajar a Australia y listo, los otros dos rivales aparentemente son mas débiles...
acá dejo una notita del diario La Nación
Ilusión intacta: las Leonas golearon 3-0 a China
La victoria levantó anímicamente al equipo tras la caída en el debut del Champions Trophy; ahora, ante Alemania
CANBERRA, Australia (Especial).- Era la goleada que necesitaban para sentirse de nuevo en carrera: anoche, las Leonas superaron a China por 3-0 en la segunda jornada del Champions Trophy, el torneo que reúne a los mejores seis seleccionados de hockey sobre césped. En la madrugada, Holanda se enfrentaba con Alemania y Corea del Sur lo hacía ante Australia.
Luego de la agónica e injusta derrota ante Holanda en el debut (2-1), este partido frente a las orientales iba a marcar el rumbo de la Argentina y sus posibilidades matemáticas de acceder a la final del certamen. Una nueva caída hubiera descartado toda chance de formar parte del partido decisivo; en cambio, este resultado abrió un panorama mucho más optimista, sobre todo por el sólido rendimiento a lo largo de los 70 minutos.
Pasado mañana, a las 6, las Leonas tendrán su tercer compromiso ante Alemania, campeón olímpico, que en el debut cayó frente a Australia por 2-0. Y este choque también será una dura prueba de carácter para las chicas, ahora recuperadas anímicamente.
Desde el mismo arranque del partido, la Argentina fue a buscar el triunfo con una presión asfixiante y la voracidad de Soledad García e Inés Arrondo en el ataque. La estrategia surtió efecto enseguida, porque además impedía que las chinas se lanzaran rápido en el contraataque con el recurso de su gran poderío físico.
La cordobesa García -mucho más encendida que ante las europeas-, dispuso de dos situaciones dentro del círculo que dieron una señal del dominio de la Argentina.
Sólo hubo un momento de sufrimiento, con el disparo que se fue apenas desviado de Aili Li, a los 13 minutos. Enseguida después de esa zozobra en el área de Vukojicic, las Leonas se pusieron en ventaja: Mariana González Oliva probó un remate de revés que salió algo débil, pero apareció María de la Paz Hernández para tomar la bocha y disparar a la tabla.
Los 20 minutos finales del primer período mantuvieron una temática similar: el seleccionado nacional con la iniciativa, a partir de la conducción de Mariné Russo y Luciana Aymar -por momentos fue preservada en el banco-, y China, a la espera de un error del rival en la defensa, que se produjo sólo en una ocasión, pero que no trajo consecuencias.
Sólo en los dos últimos minutos la Argentina se vio asediada en su terreno, aunque debió haberse ido al descanso con más de un gol de ventaja.
En el comienzo del segundo tiempo, el desarrollo se hizo más parejo. El conjunto de Gabriel Minadeo disminuyó su dinámica para hacer prevalecer el control. Así y todo, el seleccionado contó con dos córners cortos -que desaprovechó-, mientras que China también dejó pasar una oportunidad en la jugada fija.
El cotejo no traía demasiados novedades, hasta que llegó la gran ocasión a los 23 minutos: remató Luciana Aymar y la mendocina Florencia D´Elía captó el rebote de la arquera Yimeng Zhang, para la conquista del segundo gol argentino.
A esas alturas, el conjunto dirigido por Kim Changback estaba entregado a su suerte, demasiado jugado al ataque y cediendo espacios. Fue allí donde aprovechó Alejandra Gulla, con un toque sobre la línea tras el desborde por la izquierda y el remate cruzado de revés de Inés Arrondo.
En los últimos cinco minutos, la Argentina llevó adelante el partido con soltura y atesoró los tres puntos. Una vez más quedó en el camino China, el equipo al que el seleccionado nacional le arrebató la medalla de bronce en Atenas 2004.
Fuente: La Nación