Esta historia transcurre en un pueblito uruguayo de las tres fronteras, El cura de una iglesia católica ubicada allí era muy viejito, y la arquidiócesis decidió mandarle a alguien que lo ayudara. Mandan a un cura jovencito, recién salido del seminario.
Cuando llega a la parroquia el cura viejo lo aconseja.
"Mira mijo, le dice al joven, " acá viene gente de todos lados, así que no te preocupes por dar sermones muy complicados, ya que esta gente viene un día, dos, y después vuelven a su parroquia, en Brasil, Argentina, donde sea. Así que no te preocupes mucho, da un sermón como para todo el mundo."

El joven aprueba todo lo que dice el viejito y se gana el primer sermón al próximo domingo. A la hora del sermón, el consabido domingo, sube el cura joven, se presenta y da el tema para el sermón: la creación.
" Hermanos que estáis aquí, que puedo decir sobre la creación del hombre por Dios? Los hizo perfectos, los puso en el Edén, les dio todo, pero algo tenia que salir mal. Eva se dejo tentar por el diablo y peco arrastrando tras de si a Adán. Y saben porque paso eso con Eva? Porque Eva era brasilera..."

Las caras de los brasileros presentes no eran de tanta incredulidad como la del cura viejo.
Lo llama aparte y le pregunta porque dijo eso.
A lo que el joven le contesta:" es que odio a los brasucas, los odio, los odio."

El cura viejo le recrimina esos sentimientos y le dice que aun así, deberá dar el sermón el próximo domingo.
Mismo momento… el sermón que comienza.
"Hoy hablaremos de Caín y Abel. Abel era bueno, pero su hermano Caín era un maldito asesino. Y saben porque? Porque Caín había nacido en Brasil, una vez que su madre, la pecadora de Eva había ido a visitar a sus padres."
La indignación cubrió la parroquia, mientras el cura viejo se agarraba la cabeza.
" Que cosas dices hijo? Cambias las santas escrituras a tu antojo!!".
"Es que odio a los bayanos, los odio con toda mi alma" contesta el joven.

El cura viejo le dice que el próximo domingo dará el sermón otra vez, pero que si hace una locura como esa lo manda al seminario de vuelta.
El joven agradece la oportunidad y le promete esforzarse en controlar sus impulsos.
Siguiente domingo:
"Hermanos, hoy vamos a hablar de la ultima cena del Señor. Allí estaba Jesús con sus discípulos cuando les dice: uno de ustedes me traicionara. La sorpresa corre por el salón, todos se miraban unos a otros incrédulos.
Se pone en pie Pedro y le pregunta a Jesús: Maestro, soy yo?
A lo que Jesús contesta: no, Pedro, tu no.
Juan se para y repite la pregunta: soy yo,
Jesús; la respuesta es la misma: no, Juan, tu no.
En ese momento se para Judas, mira a Jesús y pregunta: sou eu?".