Después de homenajear al rock nacional en “Inconsciente colectivo”, Fabi Cantilo está de regreso con “Hija del rigor”, su nueva colección de temas propios que dará que hablar. 10Música habló con ella.
Las cincuenta mil unidades vendidas y la certificación de Disco de Platino del álbum Inconsciente colectivo, volvieron a colocar a
Fabiana Cantilo en un lugar preponderante dentro de la escena local. Y de una manera muy merecida, ya que sus logradas versiones de grandes éxitos del rock nacional, además de conmemorar sus cuarenta años de historia, fueron recreadas conservando ese delgado equilibrio que existe entre el respeto y la frescura.
De todos modos, ella sabía que ese destacado tributo tendría, alguna vez, fecha de caducidad. Indefectiblemente, no podía seguir basando su carrera sólo en material ajeno y, tarde o temprano, sería el momento de volver a salir al ruedo con composiciones propias. Ese tiempo finalmente arribó, y quizás como para marcar elocuentemente que una nueva etapa ha comenzado, lo hizo a lo grande con un show íntimo en The Roxy, sólo para fans, prensa e invitados especiales.
Acompañada por una muy ajustada banda y las presencias invitadas de
Gabriel Carámbula y
Claudia Puyó, Fabi presentó en sociedad algunos de los catorce temas que dan vida a
Hija del rigor, su flamante noveno álbum de estudio. Dueño de una marcada carga autobiográfica y bajo la misma dupla de productores de Inconsciente colectivo –
Marcelo Capasso y
Cay Gutiérrez -, el disco desgrana pop, rock, baladas y ciertos aires folklóricos manteniendo una sonoridad acústica, cálida y de tracción a sangre, bien lejos del pop plástico y juguetón presente en algunos de sus trabajos anteriores.
Notablemente excitada tras el estreno en vivo de sus novísimas canciones y dispersa entre abrazos, salutaciones y besos de allegados y gente de su compañía discográfica, además de celulares que no dejaban de sonar y porciones de pizza que aparecían y desaparecían con idéntica velocidad, la creadora de “Ya fue” brindó unos minutos a
10Música y se produjo el siguiente diálogo:
¿En Hija del rigor se mantiene esa amplitud de estilos que vislumbramos en el puñado de temas nuevos que estrenaste hoy?
Sí. Pero no fue algo buscado. Salió así, de una manera muy natural porque a mí me gustan muchos tipos de música diferentes y quise que esa diversidad quedara plasmada en el disco.
También prepondera mucho el sonido acústico de las guitarras, la presencia de un acordeón y la sección de cuerdas…
Este es un disco en donde se nota la madera. A pesar de haber rock, es un álbum muy argentino; hay una zamba, un par de chacareras medio escondidas pero están y diversos colores muy de acá. Tiene muchos instrumentos acústicos pero no es como Inconsciente colectivo que, en un punto, tenía un concepto unplugged.
¿Ves a este disco como una continuación de Información celeste, tu último álbum con temas propios, o es otra historia?
Es otra cosa, totalmente. Información celeste es un disco que me encanta pero era como muy espacial, muy loco. Hija del rigor es más a tierra, más concreto y no tan volado.
¿Por qué decidiste trabajar otra vez con Cay Gutiérrez y Marcelo Capasso como productores?
Porque son lo más que hay sobre la Tierra. Les doy los temas y con ellos siempre quedan mejor. Delego la labor de producción porque confió plenamente en su trabajo. El día que yo quiera producir, veré lo que hago. Pero, por ahora, sigo trabajando con ellos porque son dos capos.
¿Todos los temas del disco son autobiográficos, más allá del que le da título?
Todo, todo, todo es verdad; es un disco totalmente autobiográfico. Y en cuanto a “Hija del rigor”, sí: no soy de golpearme tres veces con la misma pared; me golpeo setenta veces (risas), pero todos somos un poco así, ¿no?
¿Cómo surgió lo de musicalizar dos poemas de Silvina Luro, tu mamá?
Me levanté una mañana y de golpe me encontré con las letras de “Tercas palanganas” y “Viento del oeste” y sentí el impulso de ponerles música. Muy bien no lo puedo explicar. ¿Habrá sido un ángel que me dirigió hacia ella? No lo sé…
¿Pesó todo lo bueno que te pasó con Inconsciente colectivo a la hora de grabar este nuevo álbum?
Uff. Más de lo que te imaginás. Este capítulo se llamaría “ahora me van a escuchar”. Gracias a la difusión del disco anterior, la gente se volvió a acercar y creo que, después de tanto trabajar, me lo merezco.
¿Entonces cuando hoy, desde el escenario, dijiste “Adiós, Inconsciente colectivo” no fue del todo una metáfora?
Claro. No es que esos temas no los vaya a cantar más; siempre van a estar presentes en mis shows, pero en este momento quiero tocar el disco nuevo, je. Ahora quiero que escuchen mis propias canciones. De acá en más, en vivo voy a tocar temas de los discos anteriores pero los nuevos van a ocupar un lugar principal. Quiero tocar, tocar y tocar.