ya salio en internet, no se subir las fotos sorry
Revista LUZ
Nota de tapa: Carla Peterson
“Mi vida se transformó en la de los Pells” Jura que nunca pensó que su romance con Mike Amigorena iba a acaparar tanta atención y que, aunque le cuesta, está empezando a adaptarse a la situación. Feliz por haber repuesto, y en horario central, la obra que ideó junto a Griselda Siciliani: Corazón Idiota, la actriz habla del amor, de sus ganas de ser madre y de por qué no cree que el comienzo sea la mejor etapa de una relación.
Por momentos, parece “colgada”, dilata las respuestas, revolotea los ojos y se pierde en una mueca. Pero de repente, todo cambia: los ojos se encienden, las cejas se arquean hasta casi quebrarse y aparece la más clara evidencia de que Carla nació para ser estrella: su sonrisa. ¿Qué tiene de especial? Difícil decirlo, pero allí está ella en un bar de Palermo Freud (“hago psicoanálisis desde que empecé a actuar”, cuenta) para contagiar cada tanto con esa mezcla de desenfado, picardía y gracia que patentó tanto en Lalola como en Los Exitosos Pells. Y aunque también exhibirá sus resquemores frente a la eterna sed de primicias respecto de su romance con Mike Amigorena, la actriz es consciente de que le sobran motivos para festejar: “En eso me ayuda mucho Griselda. Me baja a la Tierra y me dice: ‘¿Vos creés que la estás pasando mal?, mirá a tu alrededor y te vas a dar cuenta de que no es así’”. Momentáneamente alejada de la tele (“me encantaría volver, -asegura- yo a la televisión le debo prácticamente todo”), está otra vez al frente de Corazón Idiota, la obra que estrenó en julio pasado con su amiga Siciliani y que ahora presenta en la sala Pablo Neruda del complejo La Plaza, de jueves a sábados en el horario de las 21.30. En el medio, además, espera por un curioso estreno, el de Plumíferos, Aventuras Voladoras, una película animada de factoría nacional que reúne voces de famosos como Luisana Lopilato, Mariano Martínez, Muriel Santa Ana y, curiosamente, Mike Amigorena. “Mi personaje es Clarita, un murciélago que vive de día (es decir, no ve nada) y que se cree un ave. Toda la idea nació del director Daniel De Felippo, a quien conocí trabajando para Pol-ka y que en los ratos libres veía dibujar pajaritos para su hija, detrás de las hojas de un guión. Ojalá le vaya muy bien”, comenta y vuelve a sonreír.
-En Corazón Idiota vos interpretás a Clara, una mujer negadora, y Griselda a Loli, su amiga que no para de sufrir por amor, ¿con cuál de los dos personajes te identificás más?
-(Piensa) Supongo que tengo un poco de las dos, pero creo que estoy más cerca del mío que del de Griselda, sobre todo, porque yo soy de ponerme una coraza y parecer por momentos la menos vulnerable de todas aunque, en el fondo, me esté muriendo de tristeza. En definitiva, toda la obra está hecha en base de anécdotas, vivencias y demás excusas para bailar, moverse, romper y saltar...
-Con Griselda, se nota ya desde abajo del escenario, son muy amigas. En algún punto, ¿no se cansan de pasar tanto tiempo juntas?
-No, de hecho compartimos camarín y las dos solemos llegar muy temprano, a eso de las 7, para charlar. Está buenísimo tener una amiga actriz con la que te llevás bien, es genial.
-¿Y la siguen después de la obra, se llaman, se escriben e-mails?
-Algunos días vamos a comer o a dormir juntas, pero no nos escribimos casi nunca ¿Facebook? No tengo, no sé si ella tendrá. Te diría que la nuestra es una amistad mucho más real que virtual.
-¿Hablan mucho del amor? En este momento, ambas están en pareja y con romances muy comentados...
-Sí, hablamos bastante de eso. Al menos para mí, es muy raro tener una relación de la que todo el mundo está al tanto. Griselda tiene más experiencia, a ella le pasó antes que a mí, y en ese sentido, está bueno charlarlo. En cierto modo, yo todavía tengo el recuerdo de mi vida anónima bastante fresco. Antes, a lo sumo me sacaban una foto con mi novio y listo. Ahora, nunca es suficiente, siempre piden más y más. Y ojo que yo respeto muchísimo el trabajo de los demás, sobre todo cuando veo tipos que están todo el día abajo del sol esperando para sacarme una foto. Pero también estaría bueno que ellos piensen en sus propios límites... Es raro, nunca imaginé que este amor iba a ser taaan importante.
-Me imagino que eso igual no te debe impedir disfrutar de la relación. En el fondo, lo que sucede puertas adentro, sigue siendo sólo de ustedes...
-Sí, puede ser, pero nadie vive encerrado ¿Por qué de pronto es noticia que me vaya unos días a la playa? No lo sé, y supongo que lo iré aprendiendo a lo largo de este tiempo. Así como desde 2007 hasta acá fui cayendo en esto de ser protagonista, ahora deberé aprender a manejar todas estas novedades de la mejor forma posible.
-Hablando de vacaciones, la obra te permite actualmente tener varios días libres a la semana, ¿qué hacés en ese tiempo?
-Aprovecho para armarme planes cotidianos, algo que no pude hacer mientras estaba en televisión: camino, paseo, ordeno mi casa, cuido las plantas. Me gusta despertarme y decir: hoy quiero cocinar, y me voy al mercado a elegir bien las frutas y las verduras... No es que sea naturista, pero hay veces que muerdo una manzana y me queda toda la boca roja y no me queda otra que preguntarme, ¿esto es una manzana o un producto de laboratorio?
-Te transformaste en una ama de casa...
-¡No, eso sí que no! Amo mi casa, pero por el momento, no me veo cumpliendo un rol de ese estilo.
-Al ser Mike también actor, ¿no se complica desconectarse del mundo laboral?
-No, tampoco hablamos todo el día de trabajo, y menos ahora que los dos estamos trabajando en teatro, y con mucho más tiempo para disfrutar. A lo sumo me pregunta ¿Fue mucha gente? ¿La pasaron bien? Y punto.
-¿Te gustaría volver a trabajar con él?
-Sí, a full. Yo tengo una gran admiración por Mike, me parece un gran actor. Eso sí, no tengo ni idea de cómo sería... Quizá podríamos formar parte de un elenco grande, medio escondidos entre muchos nombres y talentos... (ríe)
-Teatro compartido, estreno en cine, amor, ¿no tenés miedo de que a partir de ahora, ustedes se transformen en “Carla y Mike”, una suerte de entidad inseparable?
-(Piensa y dejar caer la cara sobre la mesa). Me voy a empezar a deprimir... (toma aire y arranca). A ver, a mí ya me impresiona ver mi cara pegada en un papel, imaginate cuando la vi al lado de la de Mike en la puerta del teatro ¿Encima viste lo que es su foto?, ¡Es gigante! Él lo vive de manera más natural, pero a mí me cuesta adaptarme. Igual sé que son cosas que están fuera de mi alcance y que se dieron así, sin que nadie las piense demasiado. Quizá podría haber sido más previsora, pero ahora ya está... Es todo tan raro (pausa). De repente mi vida se transformó en la de los Pells y esa asociación me asusta. Sobre todo, porque los Pells eran dos personas que estaban juntas por conveniencia. Lo nuestro simplemente sucedió y no tiene explicación racional. Pasó...
-Vuelvo a lo de antes, lo bueno es que sigue siendo de ustedes. Ahora, por caso, están en esa etapa increíble que es el comienzo de una relación...
-(Piensa, suspira, resopla, mira para arriba) No lo sé... Supongo que debe haber etapas más lindas ¿no?
-¿Más que el comienzo, donde todo es adrenalínico y excitante?
-Mmm, eso siempre me sonó igual que la idea del “éxito”, algo muy momentáneo y pasajero. No sé, me parece que debe haber otras etapas más firmes y plenas, como mudarse juntos, formar una familia... Te lo contesto cuando cumpla 50 y arme el DVD con “Mis 50 grandes éxitos”. (ríe y pone cara de salir del tema).
-A Mike siempre se lo escuchó decir que no lee y que no va al cine ni al teatro ¿Te cuesta sacarlo o finalmente lograste que esos momentos se puedan compartir?
-Sí, se comparten. Tampoco yo soy una cinéfila empedernida, pero si tengo ganas de ver una peli y él también, vamos. Es cuestión de ponerse de acuerdo ¿Ves? Fundamentalmente estamos en esa etapa y tratando de ponernos de acuerdo.
-¿Recién hablabas de formar una familia, te imaginás formándola con él?
-La verdad, trato de no imaginarme demasiado, lo hice un par de veces y lo que apareció fue muy extraño... Prefiero que la realidad me sorprenda, sobre todo, porque es lo que ha venido sucediendo todos estos últimos años.
-¿Pero te entusiasma la idea?
-Me entusiasma la idea de una familia, punto, me parece que es muy rápido decir con él. Igual supongo que sí, si no, no estaríamos juntos... Es todo muy reciente como para hablar de esos temas. De todos modos, admito que para mí la maternidad es algo muy importante y así como probé actuar y cantar, ahora lo que más quiero es probarme como mamá. Texto: Pablo Steinmann Estilismo: Matilda Blanco
Fotos: Cristian Welcomme Peinó: Lucas Martínez Navarro para Sebastián Correa con productos Alfaparf.
Maquilló: Sebastian Correa con productos Helena Rubinstein Agradecimientos: Hotel Argenta Tower (Locación) y Carol Schmoisman (Asistente de vestuario de Carla)