Antes de que Óscar Mario (ganador de Código Fama en México) subiese al escenario, había un despliegue escénico que anticipaba lo que sería la media hora de show. Dos pantallas gigantes proyectaban entrevistas y las presentaciones que el cantante adolescente tuvo en México.
A partir de las 22:00, aproximadamente, subió al escenario con una vestimenta que hacía pensar en el Michael Jackson de la década de los 80. No lo hizo solo, estuvo acompañado por el grupo de bailarinas Las Divas.
El muchacho comenzó con reggaeton. Saludó y presentó a sus bailarinas, que, de hecho, hablaron más que él e intentaron establecer un contacto más estrecho con el público, algo que fue difícil porque la gente se encontraba callada y apática, y a las solicitudes que hacían las muchachas, respondían con silencio.
Siguió con ritmos bailables y luego descendió hasta baladas como Ángel o la que lo hizo popular: Sueña.
Después retomó el reggaeton y algunos niños del público subieron y bailaron hasta que la presentación llegó al fin.
Minutos más tarde,
Emanuel Arias -otro producto de los concursos televisivos-, subió al principal escenario de la feria. Comenzó con algo de glam ochentero. Resistiré, la canción de la serie argentina, dio inició al concierto. Durante 40 minutos el escenario principal fue una serie de guiños al rock comercial de hace dos décadas.
Lo más rescatable fue el cover de Queen, Somebody to love, artistas de los que se confesó un seguidor. Incluso vestía una remera de la banda inglesa.
Mmm no esta mal la nota... pero hay algunas cosas q no me gustaron...