Mariela Montero pasa las penas de amor en Reñaca


La ex de Pablo Schilling viajó hasta el balneario de la Quinta Región junto a un grupo de amigos para alejarse del acoso mediático que ha sufrido desde que el musculoso y Angie Alvarado estuvieron en Primer Plano.

Por Felipe Ojeda Young
Santiago, enero 16 (EnPortada.cl).- Tranquila, alejada de la prensa y con un selecto grupo de amigos, se encuentra Mariela Montero pasando las penas de amor en Reñaca.


La trasandina viajó ayer al balneario de la Quinta Región para alejarse del acoso mediático que ha sufrido desde que Angie Alvarado le declaró su amor a Pablo Schilling y éste último contara cierta información del pasado amoroso de la morena trasandina.


Antes de viajar a tomar sol y estar por lo menos unas horas guatita al sol, la ex recluta declaró en un diario capitalino todo lo que ha vivido desde que el pasado viernes quedara la grande en Primer Plano. “Acá quedó más que claro quién miente y quién no. Yo ya me saqué un peso encima y tengo vergüenza ajena de Pablo y de haber estado con él. Habla mal de mí como mujer”, dijo la panelista de Intrusos.


“No me tuvo respeto y si alguna vez le hice una escena de celos por Angie, fue porque ella fue muy pesada con el tema. Lo llamaba constantemente, le mandaba mensajes regalos y buscaba siempre la manera de llamar la atención. Y eso más encima frente a mí”, afirmó Montero sobre los problemas que tuvo en su relación debido a lo insistente que era la hija de La Geisha cuando aún estaba con La Mole.


Antes de seguir su vida y señalar que habla porque su relación siempre estuvo expuesta, sostiene que “quiero decirle a la gente que me siento bien y entera”. Al mismo tiempo hace un análisis de su ex, a quien lo define como un “hombre bonito pero con el alma podrida”. “A Pablo le resulta para su machismo y para su ego, estar al lado de una mujer que él pueda manejar y manipular. Cosa que le costaba hacer conmigo porque yo soy una mujer con personalidad. Y le molestaba que brillara más que él. Él nunca estuvo a la altura de una mujer como yo”, dice la morena.


Sin pelos en la lengua no teme en ganarse el odio de La Geisha, diciendo que “él no fue lo suficientemente hombre para asumirlo. A lo mejor tendrá vergüenza de decir que está junto a la hija de Ana Alvarado, no sé”.


Para finalizar, la entrevista concluye con una gran reflexión: “Él es un gran manipulador y mentiroso como quedó demostrado….De nada le sirve que sea bonito si por dentro tiene el alma podrida”.



En Portada.cl Mariela Montero pasa las penas de amor en Reñaca