Estoy In-dig-na-da!
No puede ser que en la era tecnológica/informática/comunicacional uno tenga que pasar por estos martirios. No puede ser que uno quiere hacer las cosas como corresponde y no lo dejan... o te dejan, pero te la hacen parir hasta el último aliento.
Resulta que hace unos cuantos días quise hacer una compra online en un sitio internacional. ¿Cuán difícil puede ser? se pregunta uno. Elegís el producto, ponés tu número de tarjeta de crédito (internacional) y voilá. Te fumás un pucho y te tomás un café mientras la tecnología hace lo suyo y tu paquete llega a destino. Pero nnnnnoP. Pim pam pum, ponés los numeritos de ese maravilloso cuadradito de plástico plateado y el sitio te devuelve un harrrmoso DENEGADO. "Ahhh, me debo haber equivocado en un numerito... seguro". Tip tap top, lo ingresás de nuevo, con atención, con cuidado. Pinchás "completar orden" con lentitud y: DENEGADO. Pero la P

. Escribís al servicio de atención al cliente de la página y a tu tarjeta de crédito. Ninguno puede ayudarte. El negocio te invita a hacer una llamada internacional para establecer el pedido y la compañía de la tarjeta te dice que las tarjetas argentinas no se aprueban por el Stop Debit (léase los pungas que compran cosas y después desconocen el consumo mientras disfrutan del producto en sus hogares). Ok, como soy re viva, me saco una cuenta en Pay Pal y listo el pollo. Pero Pay Pal no te permite enviar un pedido a una dirección y facturarlo a otra.

Y, nuevamente, nadie te da una solución.
Pero como una es una luz

, encuentra la solución. Agrego cosas para mí, pago con Pay Pal, recibo en mi domicilio, separo mis cosas de las que voy a enviar y listo. ¿Y qué podía pedir que fuera sencillo, no tan costoso y realmente querido? CD's!!! Claro, porque la música que me gusta es de sellos independientes y ni por las tapas llega a Musimundo. Y como bajarselo de internet es piratería, me los compro afuera. Total, U$S15 no es muy diferente a los que vale un CD acá. Wi wi wi, felicidad. "Uh, el envío internacional vale U$S30... No importa, estos CD's lo valen" Y la orden se completa exitosamente y sale el pedido. Que lindo!
Hoy me llega una carta de DHL para avisarme que mi pedido ha sido retenido en ezeiza por los cd's (WTF?). Que puedo optar por llenar unos 20 formularios y contratar el servicio express de U$S90 para liberar la mercadería y que me llegue a casa, o bien dirigirme a una oficina de DHL llenar unos documentos más (para "nacionalizar el producto"

) y pagar U$S 60 para liberar el pedido e ir a buscarlo a Ezeiza

(si es que lo liberan)... Y todo podría haber sido tan sencillo como hacer una llamada internacional y bajarme los CD's por Internet.
Aguante la piratería. No me jodan! Este tipo de legalidad no tiene defensa alguna
