Patio de RecreoPatio de recreo. Espacio abierto de opiniones y comentarios satíricos, sarcásticos, evocativos o simplemente humorísticos. Juegos de complicidad intelectual. Autoregulado y sostenido en el respeto y la aceptación de la diversidad.
Sugerido > 20 años
Todos debemos encontrarnos alguna vez con gestos, actitudes o reacciones donde nos damos cuenta que somos parecidos a nuestros padres, que estamos de alguna manera repitiendo lo que vimos toda la vida, incluso esas cosas que hubieramos deseado no incorporar....
Yo me encuentro parecida a mi vieja en algunas cosas, me paso algunas obses (o quiza ya me venian en los genes, no se), por ejemplo la de ser ordenada, la de querer las cosas para ayer......es raro, a veces me doy cuenta que repito gestos, posturas, o me enojo con mi hermano y le digo cosas que le diria mi vieja. Un horror! Escucharme hablar como hablaria ella, es terrible! Sobretodo porque no me escucho diciendo sus mejores frases, jajaja.
A mi viejo me parezco fisicamente, pero no tanto en gestos o actitudes, o al menos todavia no me di cuenta.
Igual creo que es mas lo que me diferencio que lo que veo identificada...
Cuando era chica me decían que era físicamente parecida a mi mamá y ahora me dicen que me parezco cada vez más a mi papá. Cosa rara si tomo en cuenta que la mayoría de las personas que vieron mis fotos de cuando era chica opinaron que estoy igual.
ni idea, todos me dicen que tengo facciones de mi vieja, pero muchos me dicne que soy igual a mi viejo, lo que si nada que vr a mi viejo es la altura porque el es petaka mal y gordito jajajaja... pero en caracter soy como mi vieja
El agnosticismo y librepensamiento de mi viejo (hoy se cumplen 14 años de su desencarnación, como diría Lua), una décima parte de su bonhomía -mis amigos decían que él no era como sus padres, el era su amigo. Gamba en todo y a full-
Un primo mayor decía que él era un canto a la amistad. Capaz de empezar a leer el Turf en el diario, para poder acercarse temáticamente a algún amigo burrero que aparecía por casa. Jamás juzgaba a nadie. Un tipazo el viejo. Heredé una milésima parte de eso. De mi madre, una centésima parte de su tolerancia y espíritu contemporizador. Ni un poquito de la fe que la empecina.
A medida que uno toma distancia, va volviendo a esa imagen de heroes de la infancia.
Es cuestión de considerar lo que uno es y pensar que a pesar de eso, nos aman incondicionalmente.
El otro día reflexionaba con mis amigos, todos ellos criando hijos adolescentes y les decía que pienso que nosotros tenemos una actitud mucho mas restrictiva y menos permisiva que la que tuvieron nuestros padres para con nosotros.
En fin. Son muchísimas las cosas que me hubiese gustado heredar de ambos.
Pero acá estoy como un perfecto licuado de genética, modelos y calle.
Uf... ke tema lpklp... De mi vieja heredé el gusto por las artes en gral, los sentimientos bienintencionados, los gestos corteses y la "cosa culposa" constante. Por suerte, para contrarrestar, de mi viejo heredé la rebeldía, la convicción de libertad individual y mi gusto por lo bizarro, como también las salidas irónicas y fuera de lugar ke a veces tengo. (Ej.: salto agresivamente, cosa de mi viejo, después trato de remediarlo, actitud culpógena, mi vieja...) En resumen: soy un dechado de impulsos contradictorios extremistas!
Me toca a mí... De mi padre, heredé, (según comentarios), el carácter recontra podrido, eso de encularme por nada, putear a medio mundo y que a los 15 minutos esté todo bien y la víctima que fue puteada, vuelva a ser mi ser más preciado. La responsabilidad y honestidad exagerada. Perdonar lo que no tengo que perdonar y ser rencorosa con quien debo perdonar...jajajaja...un desastre la mina. También físicamente, dicen que soy el "calco" de mi papi. Heredé la paciencia con los chicos...no así con los grandes. De mi mami, a la que no me parezco físicamente en NADA, heredé ser maniática de la limpieza, (léase de la limpieza...no de limpiar yo...jijijijiji), quiero que esté todo limpio, no me gusta hacerlo, pero el día que me decido, empezá a correr porque te meto dentro del lavarropas. Y bué...así soy...
De mi mamà heredè la cara de culo inmediata cuando algo no me gusta, el ser muy aprensiva (a controlarlo aprendì solita), la profunda melancolìa que a veces se interpone entre mì y el disfrute y que ella a su vez heredò de su papà, el placer y la habilidad de cocinar, las ganas y el gusto de cantar (mà, porquè no me pasaste tu falta absoluta de vello? No es justo que yo sea abonada a la epilady y vos tengas pelo sòlo en la cabeza...). Tambièn las caderas anchas y la tendencia a engordar . (Còmo te estoy extrañando, cazzo!)
Mi papà me transmitiò el amor por la lectura y por los libros, la pasiòn por el teatro, el considerar a los amigos parte de la familia. El pelo oscuro y ondulado es de los dos y los ojos me salieron ex-aequo: mitad marrones, mitad verdes (los dos marròn-verdosos, no uno de cada color!)
Todos debemos encontrarnos alguna vez con gestos, actitudes o reacciones donde nos damos cuenta que somos parecidos a nuestros padres, que estamos de alguna manera repitiendo lo que vimos toda la vida, incluso esas cosas que hubieramos deseado no incorporar....
En que te pareces a tus viejos?
Mi hermano es el q siempre dice q salimos agridulces porq mi mamá es LO dulce y mi viejo LO agrio (pero mal, posta, agrio mal). No me parezco . A lo sumo un montoncito de gestos o la seguidilla de lunares alineados del codo al hombro y vuelta. Mi forma de ser y estar en el mundo, tan influenciada por ellos consciente e inconscientemente, dista , y mucho, de la forma de ser y estar de cada uno de ellos y del sistema conyugal ( ) tan peculiar q mantienen y renuevan día a día. Antes q nada es difícil en un mundo de divorcios, deseintegración familiar, y etc. ser la hija de una mina y un tipo q se aman, no se pegan, discuten con humor, pasan los ratos libres juntos por opción y siempre están como en el preludio de un gran amor...luego de 35 años juntos...en la secundaria me sentía una inadaptada, era casi q la única con padres juntos y felices. Supongo q si bien no me parezco a ellos en cosas significativas o determinantes, si tengo esa cosa lúdica q ambos tienen y q les permite hablar de cualquier cosa sin herirse ni pegarse. Creo q me parezco en eso, incluso en el manejo cotidiano con mi hija es donde más lo noto, y es lo q más les agradezco. La cosa lúdica para acercarse al otro, para estar y hasta para discutir y pelearse.