Viendo tele esta mañana, vi que estaba Griselda en la revista Gente.
Asi que me fije en la pagina y aqui esta la entrevista.

Siciliani y Suar
Adrián tiene nuevo amor
Se conocieron en el circuito del teatro under en el 2005, cuando Adrián buscaba nuevos talentos para Pol-ka. El estaba separado de Araceli González, y ella en crisis con su pareja de entonces. El la llevó a trabajar en Sin código y ella le garantizó picardía en sus tiras. Desde entonces, encuentros y separaciones mediante, habrían consolidado una relación que promete.


Griselda Siciliani es una mujer de 29 años, actriz, bailarina y cantante, que supo sacar lustre a las tablas del under porteño (fue parte del elenco de Tan modositas, Hermosura y El rebenque show) y sumarle humor y picardía a la televisión. Adrián Suar es un hombre de 39 años, actor, dueño de la productora Pol-ka y gerente de Programación de Canal 13. ¿Era inevitable que sus caminos se cruzaran? Posiblemente. Fue él quien la capturó de la obra Revista Nacional en el año 2005 y la llevó a la tevé, donde la morocha de Villa Luro decidió demostrar cuánto tenía de talento y formación. “Me pareció una gran oportunidad, aunque me daba mucho miedo. No sabía cómo se trabajaba en la tele, si me iba a sentir cómoda… Jamás me imaginé que iba a estar tan bueno el personaje de Flor en Sin código”, confesó entonces. Gracias a esa secretaria histriónica y aturdida del señor Nielsen, interpretado por Adrián, consiguió convertirse en la actriz revelación del Premio Clarín 2005. Por aquella época, el hombre fuerte de Canal 13 y la actriz rebelde comenzaron a verse en horas fuera del trabajo. Lo que se mantenía en secreto para el público era el comentario obligado en los pasillos del canal. Desde entonces, cuentan sus íntimos, con separaciones y reconciliaciones, la relación habría ido afianzándose.

Si no fuera por los rumores sobre el romance con su ex jefe que hoy volvieron con fuerza –para instalarse en los programas de la tarde y en los sitios de Internet dedicados al espectáculo–, podría tomarse como un desprecio la sentencia que Griselda lanzó en los últimos días: “A Suar no lo conozco. No sé quién es ni dónde trabaja”. Si se lee entre líneas, eludió una pregunta clara con una respuesta desopilante. En Siciliani, como en la voz de cualquier mujer, esquivar un “sí” no es sinónimo de un “no”.

CERCA, LEJOS. Nadie podría negar que su carrera en la pantalla chica fue apadrinada por Suar. El le ofreció el personaje de Debbie, una “chica top” en Sos mi vida (con Natalia Oreiro y Facundo Arana), con el que ganó el Martín Fierro 2006 como Revelación Femenina. Y mientras su carrera como actriz crecía gracias a su talento, poco se sabía de su intimidad. “No me interesa que cualquier persona sepa con quién duermo. Me da pudor hablar de ciertas cosas”, decía Griselda una y otra vez. Sin embargo, el romance ya estaba en marcha. En el ambiente actoral se asegura que Suar hizo todo para conquistarla: flores, bombones, autos que la pasaban a buscar a altas horas de la madrugada y visitas sorpresa escondido entre los decorados de los teatros para aplaudirla. Pero cuando todo iba bien, llegó un abrupto final: la incipiente relación se habría interrumpido cuando Adrián Suar y Araceli González intentaron reconciliarse por primera vez (se habían casado en 1997, tuvieron a Tomás, y cuatro años después se separaron).

Si es cierta la frase de Sigmund Freud respecto de que la negación no existe, también se puede leer entre líneas la siguiente cita-Siciliani: “Nunca me enamoré de alguien que no me registrara, y siempre me sentí la protagonista de la historia, jamás la otra”. Y hay más: “Soy bastante feliz para el amor. Me gusta disfrutar lo que siento y no sufrir. Cuando viene complicado y entiendo que no va, digo chau”. Entonces, fue el tiempo del adiós.

En los pasillos de las productoras dicen que el traspaso de Siciliani de Pol-ka a Ideas del Sur, de Marcelo Tinelli, coincidió con aquella reconciliación Araceli-Suar. Imposible saberlo. Pero Griselda, enfocada en su trabajo, supo lucirse una vez más en la pantalla chica y demostrar que no necesitaba de Adrián para lograr un gran personaje: Carmen, su primer protagónico, fue clave en el éxito de la tira Patito Feo. Además, acompañó a Florencia Peña en Sweet Charity, en la calle Corrientes.

DONDE HUBO FUEGO... “Si hace cuatro años me preguntaban qué iba a pasar con mi vida, iba a responder algo muy distinto de lo que me terminó ocurriendo después”, confesó la actriz. “Me cuesta enamorarme, pero cuando lo hago, me entrego por completo”, dijo, aunque, como siempre, evitó los nombres propios. No hubo entrevista en la que no se la consultara sobre su vida amorosa, pero Griselda siempre adjudicaba la falta de pareja a su nivel de exigencia: “Cuando estoy con alguien es porque me vuelve loca; si no, nada: prefiero la soledad”. Lo poco que se sabe de su historia es que es soltera, hija de Ida y Norberto y hermana de cuatro mujeres y un varón, y que cumplirá 30 años el próximo 2 de abril. También que a los 20 años dejó la casa familiar y convivió siete años con su pareja más importante. Paradójicamente, su salto a la fama de la mano de Suar coincidió con aquella difícil separación que, según sus propias palabras, no le permitía disfrutar de todo lo bueno que le estaba pasando en su carrera.

¿Noticias frescas? Desde hace más de dos años vive en un departamento en Colegiales. Sola. Y como toda mujer que roza los 30, empieza a curiosear con la fantasía de ser mamá: “Hace un tiempo hubiera dicho que no, pero ahora tengo otra idea. Me siento preparada. Aunque no podría criar a un hijo estando sola. Me gustaría tenerlo formando una familia”. Un nido, el destino que también desea el exitoso empresario televisivo: “Seguramente volveré a casarme, a formar una familia. No me quiero quedar soltero y si no armo pareja antes de los 40, ahí sí me voy a preocupar”, dijo.

Desde hace casi dos años, Araceli y Suar habían buscado recomponer su familia. El jamás desarmó su departamento de los tiempos de la separación, pero pasaba semanas enteras en la casa que la actriz construyó en un country de Pilar y donde vive con sus hijos Florencia (19) y Tomás (9). Pero tres meses antes de que terminara el 2007, luego de un viaje que ella hizo a Miami por trabajo y otro que él realizó a Las Vegas, llegó la ruptura final. Mientras intentaron la reconciliación habían pasado juntos el cumpleaños 40 de Ara, planeaban construirse una casa en Nordelta y hasta hablaron de la posibilidad de un nuevo hijo. Pero no pudo ser. Y Adrián se llevó todas sus cosas de la casa familiar. Esta vez, a diferencia de otras separaciones, ambos sintieron que era definitivo.

Cuando corría enero, Araceli le confesó a GENTE que estaba saliendo con el actor Fabián Mazzei. “Es un chico de barrio, un hombre bien parado, me hace sentir protegida”, dijo.

Hace menos de veinte días el hombre fuerte de Canal 13 le blanqueó a su familia que estaba manteniendo una relación: “Estoy bien ahora y quiero que Araceli sea feliz. Hace un tiempo que estoy saliendo con alguien especial, con una mujer que me contiene”.

Diez años menor, Griselda conoció al hombre que le robó el corazón desde el living de su casa, cuando él trabajaba en Pelito, La banda del Golden Rocket (donde se enamoró de Araceli González) y Poliladron. ¿Más coincidencias? Nada de cocinar: ambos prefieren salir a cenar y disfrutar de la noche porteña. Eso sí: sin escándalos. Los que los conocen coinciden en que “son dos personas apasionadas, que se juegan por entero para conseguir lo que quieren”. Pero harían cualquier cosa por evitar lastimar a los que aman y por eso habrían mantenido en secreto el romance. Aunque nadie lo confirme públicamente, se dice que el encantamiento comenzó cuando se dieron cuenta de que se divertían mucho juntos y eran sensibles a las mismas cosas. Y se extrañaban cuando estaban distanciados. “El amor es algo que no se puede evitar, porque sucede a pesar de que vos hagas lo que sea”, aseguró Griselda. ¿Hablaba por ella o por los dos?
Por Ana Montecarlo
Fotos: Javier Moreno, Maximiliano Vernazza y Archivo Atlántida



Esa es la tapa de la revista.

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