Con "Una buena chica" Jennifer Aniston se convierte en una estrella más que quiere sacudirse el estigma de ser catalogada como una ‘actriz de comedia romántica’ para realizar un papel serio y profundo, en el que refleja la soledad y rutina en que ha caído una buena parte de la población estadounidense en los últimos años.
Para lograrlo, se pone en manos del joven cineasta de origen puertorriqueño Miguel Arteta y de un interesante guión de Mike White, donde la típica sociedad norteamericana (la de los pequeños poblados, no la de las grandes urbes) es retratada en su forma más apática y rutinaria.
Como el propio apellido del personaje principal, Last (último), el mundo para una buena parte de los habitantes de nuestro vecino del norte se vislumbra lejano y ajeno a su propia situación particular.
SINOPSIS Y FOTOS :
Justine Last (Aniston) es una joven mujer cuya vida es como una fotografía en blanco y negro, sin vida y sin que pase absolutamente nada con ella, a pesar de estar casada, tener un empleo, un automóvil y no tener hijos.
Es empleada de una pequeña tienda departamental en donde no vislumbra futuro alguno, sumida en una depresión que la hace necesitar desesperadamente un cambio en su vida. Su esposo, Phil (John C. Reilly) es un pintor de brocha gorda sin mayor educación ni perspectivas a futuro, que lo único que hace es pasar sus tardes pegado frente al televisor en compañía de su no menos patético amigo, Bubba (Tim Blake Nelson).
La vida de Justine, así como la de las personas que la rodean, cambiará como consecuencia de la aventura extramarital que sostiene con Holden (Jake Gyllenhaal), otra patética forma de vida similar a la de ella, con las mismas carencias emocionales pero con una inestabilidad que lo convierte en alguien de peligro.






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