Si alguna vez me piensas, que sea en un beso
en un cuerpo que a tu contacto tiembla,
en el gemido de una amante o en las lágrimas del deseo.
Si alguna vez me extrañas, que sea al mirar el cielo
en la caricia de una ola contra tu cuerpo,
al tomar unas manos o en un te quiero.
Si alguna vez me olvidas, que sea en el frío
de la loza que cubrirá tu cuerpo,
en las cenizas que dejarás al viento
o en tu alma que bajará a mi infierno,
infierno, al morir en tus recuerdos.
