Tom y Jerry censurados | |
La censura cuestiona a un gato
POR EDUARDO ESPINA
Ustedes me dirán sobre esto: los dibujitos animados Tom y Jerry, con quienes tantos crecimos (porque en esa época no había Picachu ni Teletubbies ni otros cargados de violencia subliminal de origen japonés), han sido censurados en Gran Bretaña por razones que quieren mantener a los pulmones limpios. En uno de los capítulos, Tom (gato), aparece fumando para impresionar a una gata. Dicho dibujito, conviene aclarar, es de 1950, por lo que no debería haber doble lectura de la procedencia del humo, ya que en ese entonces con un cigarillo de tabaco normal bastaba para librarse de la ansiedad y nadie sabía bien lo que era la marihuana ni cómo se fumaba. Es decir, censuraron al dibujito porque el micifuz fumaba el mismo tipo de cigarillo que cualquiera puede comprar en un kiosko. Obviamente, todo el vacuo ruido está originado por la idea de que un gato fumando puede inspirar a los niños a hacer lo mismo, aunque éstos no tengan cola ni maúllen. Aunque la guerra al tabaco continúa sin cuartel, sobre todo en países que de pronto descubrieron que fumar puede producir cosas peores que solo mal aliento, en películas de Hollywood siempre aparece algún gala o ninfa seductora con un cigarillo en la boca, en pose de glamorosa satisfacción, pero pasan desapercibidos. Y se entiende, pues en una película donde abundan palabras soeces, sexo indiscriminado y la violencia del peor tipo, nadie se preocupa si el asesino fuma o no. Pero que un gato lo haga puede ser un horror y para el organismo regulador de los medios de comunicación británico lo es. En el otro episodio polémico, de 1949, Tom aparece jugando al tenis con un rival felino que, vaya genialidad del dibujante, tiene un puro en la boca y en la mano una raqueta. Este tipo de lectura extrema de imágenes asociadas a momentos de radical inocencia resulta perturbadora, por no decir, idiotizante aunque se crea muy lista. Difícilmente un niño vaya a salir a comprar La Paz sin filtro solo porque vio en televisión a un gato fumando mientras jugaba al tenis. No se que opinan, a mi también me parece bastante irrisorio, es más después que recibí esto trate de acordarme cuando vi a Tom fumar, quizá muchas veces, pero realmente no lo recuerdo. |