Reactivación de conciertos en el Cono Sur: Las claves de la próxima lluvia de estrellas

Brasil, Argentina y Chile vuelven a ser el epicentro continental de espectáculos extranjeros. Éstas son las causas del fenómeno.

Por dos semanas de diferencia, David Byrne y Morrissey no se toparán en Chile. Por sólo siete días de distancia, Blondie y Krafwerk no ocuparán el mismo hotel en Santiago. En un mismo día Pablo Milanés, Kevin Johanssen y Molotov coincidirán con sus shows tan distintos. De pronto nuestro país se tranforma en campo minado de conciertos. ¿Podrá el bolsillo de los chilenos aguantar tan robusta cartelera?

Para los productores de conciertos en Chile, el asunto es claro: la cartelera se reactivó con fuerza luego de vivir un estancamiento a partir de 2001. Y sucedió porque las rutas mas importantes de escenarios del Cono Sur, Sao Paulo y Buenos Aires, han logrado estabilizar mejor sus economías. La Cepal ha proyectado para este año un crecimiento del 5.5% para Argentina y del 3,2 % para Brasil. Cifras frías que favorecen la inversión en espectáculos musicales. Sobre todo tomando en cuenta que traer al cono sur el concepto del Festival Santiago Electrónico (SUE) cuesta unos US$5 millones por los 3 países.

"Históricamente este país no sacaba nada con ofertar sin que lo hicieran en esas ciudades", dice Carlos Geniso, Gerente General de DG Entertainmet, la productora de SUE II. "Hace tres o cuatro años que el negocio estuvo caído. Ahora se viene un mayor tráfico", proyecta Geniso. Y sus palabras apuntan a que llegará un nuevo concepto de festivales y a que la gente deberá afinar sus compras de tickets en el sistema de preventa para asegurar asientos económicos.

Francisco Goñi, Director Ejecutivo de CIE, la productora a cargo de Creamfields, dice: "Tuvimos que desarrollar todo un plan de escenario en la Ciudad Empresarial. Queremos introducir este concepto de festival electrónico más abierto, para que la gente lo conozca".

En tal sentido, nuevos espacios han surgido en Santiago. Un ejemplo: el Club Hípico se habilitará para recibir a Ricardo Montaner el próximo 20 de octubre. Otro: el Teatro Teletón ha servido como espacio de fiestas electrónicas, desmontando el total de sus butacas.

Otro caso: el estadio San Carlos de Apoquindo innovará su infraestructura, habilitando la circulación desde galería a cancha sin rejas para el festival SUE II. Todo para inculcar en la gente que un concierto "outdoor" (al aire libre, como Glastonburry en Inglaterra) trata de música, desplazamiento y entretención diversa. Incluso se trata de recintos más pequeños que reemplazan a los estadios para públicos multitudinarios (ver infografía).

¿Y qué pasará con los precios? Jorge Espinoza, productor de Océano, la empresa tras la venida de David Byrne, está convencido de que cuanto más bajos los tickets, mejor. Carlos Geniso ya bajó los suyos: SUE I costaba $23.000 y SUE II (con números de mayor nivel) cuesta $15.000.

LOS REYES MIDAS DEL CONTINENTE

DANIEL GRINBANK (ARGENTINA)

Un hombre de obsesiones cumplidas a partir de 1980, cuando fundó DG Medios. Entre sus shows se cuenta a Nirvana, los cinco estadios de River llenos por Rolling Stones y la gira final de The Ramones. Su retiro del negocio en 2002 coincidió con la aridez de shows continentales: tras asociarse con CIE, se separó de ellos denunciando conflictos internos. Hoy sus metas son el regreso de los Stones y Franz Ferdinand.

FÉNIX (ARGENTINA)

Una productora colosal dentro del cono sur que en enero extendió sus tentáculos a Chile y que ya cuenta cerca de 15 años en Argentina. Gestora de conciertos para todo el continente, ya tiene una sucursal en España y se ha especializado en artistas del mercado hispanoparlante. Es su opción, a diferencia del perfil más anglo explotado por DG Medios y CIE. A Chile trajeron a Julio Iglesias y hace un mes empezaron a trabajar con La Ley.

MONIQUE GARDENBERG (BRASIL)

Cuando el empresario carioca Roberto Medina anunció en 2001 que su Rock in Rio se mudaría a Lisboa, generó un remezón: Brasil se quedó sin la visita de grandes estrellas y el paternalismo de Medina obligó a otros productores a partir de cero. Así surgió Monique Gardenberg, quien se puso el desafío de superar el Rock in Rio con el TIM Festival que parte en noviembre y que tiene a Brian Wilson y PJ Harvey.

CIE (MÉXICO)

La unión hace la fuerza: el cliché también es aplicado a CIE, productora que desde los 90 tiene su sede en México y que coordina shows para Colombia, España, Argentina, Brasil y Chile. Salvo en nuestro país, CIE ha desarrollado una labor en el ámbito de los eventos deportivos, los parques de diversiones y la radiofonía. Su cabecilla en Argentina es Marcelo Ripoll, quien ha logrado contrapesar el poderío de DG Medios. Incluso alguna vez fueron socios.