Una función esencial del epitelio intestinal es separar el contenido luminal del intersticio, una función determinada principalmente por la integridad del epitelio y la unión apretada que sella el espacio paracelular. Las uniones estrechas intestinales son selectivamente permeables, y la permeabilidad intestinal puede aumentarse fisiológicamente en respuesta a los nutrientes luminales o patológicamente por las células inmunes de la mucosa y las citocinas, el sistema nervioso entérico y los patógenos. La función de barrera intestinal comprometida está asociada con una variedad de condiciones clínicas, tanto intestinales como sistémicas. Si bien la mayoría de los datos disponibles son correlativos, algunos estudios respaldan un modelo en el que los ciclos de aumento de la permeabilidad intestinal, la activación inmune intestinal y la posterior pérdida de la barrera inmunomediada contribuyen a la progresión de la enfermedad. Este modelo es aplicable a enfermedades intestinales y sistémicas. Sin embargo, no se ha probado y se están realizando estudios tanto mecanicistas como terapéuticos sobre el tratamiento para casos crónicos de permeabilidad intestinal. Sin embargo, la correlación entre el aumento de la permeabilidad intestinal y la enfermedad ha llamado la atención del público, lo que ha llevado a un aumento en la popularidad del diagnóstico del "síndrome del intestino permeable", que abarca una variedad de trastornos sistémicos.