1. #1
    Nuevo Usuario

    Fecha de ingreso
    07 may, 11
    Mensajes
    4
    Temas
    4

    Tranquilizantes

    ¿Se puede afirmar que en nuestro país se abusa de los tranquilizantes? ¿Qué sectores de la población los consumen? ¿Cuáles son los motivos que inducen a ingerir estos medicamentos?


    Frente a estos interrogantes, el licenciado Bernardo Gigliotti, del Fondo de Ayuda Tóxicológica, afirma: "Estoy convencido de que en la Argentina se abusa de las drogas que comúnmente se denominan tranquilizantes. Alrededor del 90 por ciento de las adicciones corresponden a este tipo de medicamentos. Pensamos que el problema radica en una política errónea respecto de la venta de medicamentos. Aproximadamente el 50 por ciento de las drogas que se venden en las farmacias son de venta libre y estimulada por los medios de comunicación. Por otra parte, los médicos generalmente no tienen en cuenta que cuando alguien se expresa a través de un órgano enfermo lo puede estar haciendo como resultado de una serie de situaciones físicas, psíquicas o sociales".
    Los tranquilizantes son consumidos en gran cantidad por mujeres de mediana y madura edad en adelante, como una manera de atenuar los estados de depresión.
    Hay ciertos ciclos vitales que generan angustia, como por ejemplo, el fin de la etapa de plenitud sexual, además de las dificultades en las relaciones interpersonales, familiares y afectivas.
    "La ingestión de tranquilizantes responde a una necesidad de 'bañarse' -explica el licenciado Gigliotti- y el individuo se va quedando solo, con dificultades cada vei mayores para comunicarse. Rompe el vínculo con las demás personas, ya sea en el ámbito familiar o en el social."
    En el caso de los jóvenes, el problema surge como consecuencia de la angustia que tienen frente a la realidad y frente a la vida. Por ello muchos prefieren "calmarse" para poder luchar contra las dificultades: los problemas laborales, la necesidad de postergar día a día sus proyectos y los inconvenientes para realizarse.
    "El tranquilizante actúa como un 'colchón' ante estas situaciones de angustia -señala el especialista-, pero no resuelve de ninguna manera el problema. Una de las soluciones posibles para estos casos de adicción sería la realización de campañas de prevención primaria, mediante el contacto directo con grupos que, de una forma u otra, se relacionan con adictos: padres, docentes, adolescentes y otros."
    Ahora bien: el panorama trazado hasta aquí se refiere a los casos en los cuales existe una adicción notoria y que remite al mal uso de estos medicamentos, a la auto-medicación en particular, o a los excesos que se cometen por determinados componentes psicológicos individuales.
    Lo importante es conocer a fondo las características de los tranquilizantes y dosificar con equilibrio su uso, consultando siempre a especialistas que puedan indicar y controlar su ingestión.

    Hipnóticos y sedantes

    Son altamente consumidos en todo el mundo. Su acción terapéutica consiste en producir somnolencia y promover el sueño a través de una amplia depresión del sistema nervioso central. Por ello no se puede establecer una separación real entre hipnóticos y sedantes. Los depresores del sistema

    nervioso central en dosis crecientes pueden producir sedación, hipnosis y anestesia general. Sin embargo, existe una excepción importante: las benzodiazepinas. La mayoría de éstas no son sedantes ni hipnóticos, pues no producen embotamiento mental. Los hipnóticos y sedantes se clasifican en ansio-líticos o tranquilizantes menores; barbitúricos e hipnóticos no barbitúricos.

    Ansiolíticos (tranquilizantes menores)

    Se trata de agentes capaces de producir tranquilidad o calma de ánimo. Xo producen depresión de las facultades mentales ni oscurecimiento de la conciencia. Se los utiliza en estados de tensión emocional, ansiedad, angustia, neurosis, trastornos menores de los impulsos e instintos. En ellos encontramos las benzodiazepinas, que son las drogas más utilizadas en la práctica médica para tratar la ansiedad. Disminuyen la tensión psíquica sin provocar depresión de las facultades mentales. Hay algunas que poseen propiedades anticonvulsivas y se pueden utilizar para suprimir los síntomas del retiro del alcohol.
    Riesgos de su abuso: pueden causar diversos grados de mareo, cansancio, aumento del tiempo de reacción, incoordinación motora, ataxia (falta de coordinación de los músculos sin parálisis), deterioro de las funciones mentales, desorganización del pensamiento. Confusión, amnesia y efectos secundarios.
    Los meprobamatos actúan como miorrelajantes. Los efectos indeseables más frecuentes son ataxia y somnolencias.

    Barbitúricos

    Pueden producir todos los grados de depresión del sistema nervioso central, desde sedación leve hasta anestesia general. La administración de estas drogas provoca una interrupción crónica del sueño. A una dosis diaria, el sueño de un individuo se interrumpe cada día un poco antes de las 8 horas habituales. A las dos semanas de tratamiento ya es posible observar una reducción del sueño de hasta un 50 por ciento. De esta forma un paciente imprudente aumentará las dosis provocando el efecto contrario al que desea. Algunos especialistas consideran que la adicción a los barbitúricos es más peligrosa que a los estupefacientes como la morfina.

    Hipnóticos no barbitúricos

    En la República Argentina el uso de la metacuxalona está prohibido en la elaboración de especialidades farmacéuticas por la Ley 19.303. Sus efectos en sobredosis se comparan a los de la heroína o el LSD.
    Glutetimida: es semejante a un barbitúrico porque puede inducir hipnosis sin acciones selectivas analgésicas, antitusivas o anticonvulsivas. Su uso y abuso crónico lleva a la dependencia psíquica y física.

    Otra opción, la homeopatía

    Pocas son las ramas de la medicina que pretenden abarcar al hombre en su totalidad biológica, clínica y psicosomática, además de los aspectos espirituales y la conducta moral. La homeopatía, básicamente un sistema curativo que consiste en aplicar a las enfermedades dosis mínimas de aquellas sustancias que en mayores cantidades producirían, en las personas sanas, síntomas iguales o semejantes a los que se trata de combatir, ha ampliado su radio de acción hasta constituirse en una disciplina integradora con el gran objetivo de mejorar la calidad de vida del hombre.
    Según el doctor Mario Crespo Duberty, autor del libro "Homeopatía, ficción o realidad", en el que revela la verdad de esta disciplina en un lenguaje claro y directo un paciente desequilibrado por las distintas agresiones del mundo hostil, como la angustia, la depresión, el estrés y otras, se puede recuperar mediante su propia capacidad de respuesta, si esa capacidad es estimulada de la mejor manera posible. Una vida sana en lo material y moral debe ser la base del tratamiento homeopático. De esta forma se alejará la "necesidad" de tomar tranquilizantes como modo de evadir la realidad.

    Cómo llevar una vida sana

    Según los homeópatas, las premisas básicas para mejorar nuestra forma de vida son las siguientes: o Trabajar de la manera más eficíente posible.

    - Descansar io suficiente.

    - Evitar sentirse culpable porque uno no tiene nada que hacer. El ocio nos brinda la posibilidad de enriquecernos, meditar y conocernos un poco mejor.

    - Seguir una alimentación correcta.

    - No ingerir estimulantes aunque sean naturales. Se debe evitar el café, el tabaco y el alcohol

    - No consumir los tés de "yuyos", ya sean tranquilizantes o digestivos, para evitar la actuación sobre el organismo en forma compulsiva. Se debe tener en cuenta que los "yuyos" mal llamados medicinales pueden provocar graves intoxicaciones.

    - No automedicarse ni mezclar drogas con medicamentos homeopáticos.

    - Llevar una vida activa y hacer ejercicios físicos adecuados con la, edad.

    ¿Por qué ingerimos tranquilizantes? La respuesta nos llevaría, aparentemente, hacia ciertos factores externos que nos provocan angustia o depresión. Los homeópatas afirman que esta conceptualización es errónea. Toda enfermedad, dejando a un lado accidentes, quemaduras, intoxicaciones, envenenamientos, agresiones o torturas psíquicas, tiene su comienzo en la mente. El sistema nervioso es el más fino, delicado y susceptible a afecciones. El ser humano comienza enfermando por la mente.
    Por tal motivo, los homeópatas afirman que no existe una enfermedad local y jamás se deben suprimir los síntomas. La idea es tener en cuenta la totalidad del paciente, todas su? manifestaciones, y no dejar nada librado al azar para encontrar el remedio que mejor se atiene a su problema.
    Según el doctor Crespo Duberty "la adicción a las drogas comunes es un grave problema que en los próximos años será crítico." Un porcentaje importante de la población toma tranquilizantes, sin poder dejarlos, porque caen en terribles crisis de ansiedad, con el consiguiente compromiso funcional car-diocirculatorio, trastornos en la presión arterial, palpitaciones con sensación de muerte, llanto inmotivado y numerosísimos síntomas más, que no son más que la reacción contraria a la droga". No pocas personas manifiestan estos síntomas mientras toman las pastillas, por lo que el médico interpreta que el paciente, en vez de curarse, está peor de los nervios y le aumenta las dosis. Resultan alarmantes tanto los "cócteles" de drogas, que algunos toman para vencer su angustia o depresión, como los síndromes de abstinencia que llevan a engañar y robar para conseguir los medicamentos.

  2. #2
    Nuevo Usuario
    Avatar de Murielita
    Fecha de ingreso
    07 nov, 08
    Mensajes
    2
    Temas
    0

    Re: Tranquilizantes

    Las Flores de Bach son elixires maravillosos que trabajan sobre las emociones.
    Ojalá tuvieran más difusión, previenen males mayores, como enfermedades corporales provocadas por sostener una emoción inarmónica durante mucho tiempo

  3. #3
    Experimentado
    Avatar de Yadhir
    Fecha de ingreso
    30 ene, 12
    Mensajes
    77
    Temas
    25

    Re: Tranquilizantes

    Nunca probé las flores de Bach, dicen que son buenas. En mi caso consumo mucho ansiolitico, empecé usandolos por un problema de fobia, o sea para salir a la calle, y así los tengo recetados, pero los consumo a diario sin necesidad de salir...

Iniciar sesión

Iniciar sesión