Ya lo decía el gran "filósofo" popular del fútbol local: debe haber base, para que exista motivación. En Secretos de amor no la hubo. La historia no prendió en el público, y la motivación de los actores decayó. Así, hoy llega a su final.
La venta parecía auspiciosa: una actriz de trayectoria, dos nuevos galanes codiciados y la vuelta de un Grande Pa a la pantalla de Telefe También el auspicio recibido en tiempos mundialistas y la cesión del codiciado espacio de la tarde. Trato hecho, propuesta cerrada, firmada y sellada.
No obstante, la cocina sólo la conocen los que trabajan entre sus ollas y utensillos, y por este motivo, el público desconocía que la historia venía malparida desde su base.
Ya lo explicó Solita: no había historia. O por lo menos ella no tenía historia. Una mujer adulta enamorando a una galancito no era suficiente para transitar ciento y tanto de capítulos. Además, la estela social que siempre había "adornado" los productos made in Villarruel, se había desvanecido a instancias de su inicio.
Es que los medicamentos truchos que iban a irrumpir como trasfondo del cuento, debieron quedar en el intento -por motivos de registro y de derecho de autor-, y el reemplazo no estuvo a la altura.
Además, la fórmula Silveyra/Navarro no se instaló en el living de la casa de nadie; no gustó, no llenó, no emocionó. Hubo un "parche" llamado Laura Novoa, y la intención de hacer borrón y cuenta nueva, pero en vez de empezar a escribir en una hoja en blanco, el equipo terminó componiendo un collage.
Idas, vueltas, remolinos, bajas voluntarias -como la de Arturo Puig-, personajes desvirtuados -como el de la misma Silveyra-, y un mensaje inexacto para el espectador que ya no pudo saber quiénes eran los protagonistas, ni de que iba a la historia.
Porque importa el desarrollo e importa el desenlace, pero lo que más importa es el inicio del viaje, el momento de fundar el mapa conceptual, la presentación en sociedad. Si la base no está, las letras terminan perdidas, sin norte.
Y el público no se conformó con un par de caras bonitas, algunos actores de trayectoria y una historia de amor; el público quería que le cuenten un cuento, un buen cuento.
La base no estaba | Television.com.ar



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