La separación que entristece a la Diva
¿Qué le pasa a
Su que luce tan triste? ¡Es la pregunta del millón! Y parece haber una respuesta… Su hija, Mercedes, estaría divorciándose del empresario Eduardo Celasco. Como buena mamá, Susana estaría muy preocupada por el mal momento de su heredera.
Así, no… Meche! ¡Así… no!” No hay un error de redacción. Por estos días, la famosa frase que inmortalizó Mirtha Legrand (en ese jugoso tape que la “
descubría” iracunda en un corte publicitario de su programa), la tomó prestada Susana Giménez. Pero no para una queja con su producción (que prepara con todo el gran regreso para el 2 de junio, por la pantalla de
Telefe… ¡por supuesto!), ni como grito o enojo con la dirección de su flamante revista (el promocionado mensuario dedicado a la mujer que debutará en los quioscos el 25 de mayo, y que ya está cerrando el contenido de la primera edición). En realidad, la destinataria de la célebre frase es su propia hija, Mercedes Sarrabayrouse. Es que
Meche, así la llama cariñosamente Su, estaría atravesando una nueva ¿y definitiva? crisis matrimonial con Eduardo Celasco, y se encontraría inmersa en una profunda tristeza. Preocupada por el estado anímico de su hija, Susana tiene la cabeza puesta únicamente en ayudar a salir adelante a Mercedes. Al fin de cuentas, la conductora es toda una especialista en separaciones, y entonces la acompaña en todo lo que puede. Sin ir más lejos, las últimas semanas crecieron las salidas entre la famosa madre y su hija. Compinches como nunca, la Giménez y Mercedes acudieron juntas a la fiesta por los 100 años del teatro Maipo, así como a la lujosa boda de la hermanastra de Susana, Carolina Giménez Aubert, celebrada en Uruguay. “
Para ser feliz no hay que vivir en pareja”, declaró en más de una oportunidad la diva. Y ese mismo pensamiento intenta transmitirle a Merceditas por estas horas…
Una más y van… No son nuevos los problemas en el matrimonio de la hija de Susana. Con zigzagueos mediantes , Mercedes lleva ya 15 años de unión junto al empresario Eduardo Celasco. Pero la mitad de ellos los vivió envuelta en versiones de inminente divorcio y discusiones constantes. La última gran crisis, también con amague de separación incluida, fue en septiembre de 2006. En ese entonces el avispero lo revolvió Eduardo, quien fue fotografiado llevándose demasiadas cosas de la casa que compartía con Mercedes en Barrio Parque. Pero poco después los rumores de distanciamiento se diluyeron de la mano de reapariciones de Meche y Celasco juntos y mimosos. Con el plus de una renovación estética en el escote de la joven (en aquel entonces se sumó varios centímetros a su busto), la reconciliación fue un hecho. Pero esta vez, y a pesar de los esfuerzos, el final feliz parece cada vez más lejano. Después de todo sólo es una mujer…