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Fecha de Ingreso: Mar 2007 | Falta De Profesionalismo De Psicólogos y Periodistas Es Denunciada En.. | |
Britney Spears, apodada 'la Princesa del Pop', fue un tema de algunas ponencias en la conferencial anual de la Asociación Psicoanalítica Estadounidense, provocando bastantes comentarios negativos por la ligereza de algunos profesionales.
"Esto me ha molestado mucho", le dijo Mark Smaller, psicoanalista de Chicago que asistió a las reuniones en el Hotel Waldorf-Astoria, en Manhattan, New York, a Jocelyn Noveck, de la agencia The Associated Press.
"La idea de hacer un diagnóstico de alguien a quien nunca se conoció es totalmente inadecuada y da una mala imagen de los profesionales de la salud mental".
Smaller recordó que para hacer cualquier diagnóstico genuino, son necesarias al menos varias consultas exhaustivas con un paciente.
"Intentar hacer un diagnóstico basado únicamente en el comportamiento de una persona —peor aún, en el comportamiento tal como lo presentan selectivamente los medios— "es científicamente imposible", remató Smaller, también director de la Fundación de Neuropsicoanálisis.
¿Qué acababa de ocurrir?
Que en la Asociación Psicoanalítica Estadounidense hubo una fuerte crítica hacia los profesionales que se prestan a las notas periodísticas donde se opina sobre la salud mental de, por ejemplo, Britney Spears -habitual en revistas y tabloides sobre celebridades- sin la menor idoneidad profesional.
"Enfermedad mental de Britney. ¿Britney es bipolar?", y otros titulares por el estilo citan a psiquiatras y psicólogos que nunca conocieron a Spears y que dicen que tiene síntomas "clásicos" de un trastorno u otro.
Varios terapeutas entrevistados dijeron que el revuelo pseudoprofesional provocado por los medios y algunos supuestos terapeutas podría terminar impidiendo a Britney, o cualquier otro paciente potencial, recibir la ayuda que necesita.
En una escala más amplia, ese tipo de terapia realizada desde los medios de comunicación podría desalentar a otras personas en dificultades a que también busquen ayuda.
Gail Saltz, psicoanalista y psiquiatra de New York, lo explicó: "En una perspectiva más amplia, se provoca que las personas sientan temor de perder su autoconfianza o de ser etiquetadas, y las personas tienen mucho temor a las etiquetas".
Cada evento en la historia de Spears, incluyendo el repentino abandono el miércoles de un tribunal antes de una audiencia de custodia, aumentó la apuesta del escándalo.
Desde sus "debilidades como madre", que ahora parecen positivamente pintorescas, pasando por su cabeza rapada y su ataque a un automóvil con un paraguas, hasta su dolorosa lucha por la custodia, su historia se vuelve cada vez más desesperada.
Pero el 3 de enero, cuando la policía llegó a la casa de Spears después de que se negó a entregar sus 2 hijos a un representante de su ex esposo, Kevin Federline, y se encerró en una habitación con uno de los niños, marcó un momento decisivo para los psicoanalistas estadounidenses porque la policía dijo que Spears estaba drogada, llamaron a los paramédicosl la trasladaron al hospital con los 'paparazzi' persiguiéndola, y allí ella recibió la visita del "Dr. Phil" McGraw, estrella de la televisión, quien luego hizo declaraciones públicas de que la cantante necesitaba desesperadamente ayuda médica y psicológica.
Los familiares de Spears dijeron que McGraw había pasado los límites al hablar sobre ella públicamente. Más tarde el "Dr. Phil" dijo que lamentaba haber hecho las declaraciones.
Obviamente que el "Dr. Phil" es estrella de la TV antes que un psicoanalista profesional, pero muchos otros psiquiatras y psicoanalistas han sido citados en los medios, vertiendo especulaciones sobre qué podría afectar a Spears.
Según Peter Castro, editor adjunto de la revista People, era un elemento necesario de la historia. Las crónicas periodísticas no serían creíbles sin el apoyo de alguna opinión de un profesional médico, y esto termina provocando una deformación llamativa de todo el escenario.
Castro, de People, explicó: "Las personas deben darse cuenta de que tenemos fuentes muy cercanas a Britney —más de una— que nos dicen que creyeron que realmente sufría una enfermedad mental. Algunos incluso usaron el término trastorno bipolar".
Luego, decidió exculpar a los periodistas: "De manera que fue solamente un acto responsable de nuestra parte preguntar a un especialista en este tipo de comportamiento. Había una mujer que estaba hospitalizada. Era la primera vez que escuchábamos que todo este comportamiento alocado podía realmente tener algo que ver con una enfermedad mental, quizás un trastorno bipolar".
El Instituto Nacional de Salud Mental estadounidense define el trastorno bipolar (también conocido como enfermedad maniaco-depresiva) como un problema del cerebro que provoca cambios inusuales en el humor, la energía y la capacidad de funcionar de una persona. Las estadísticas estiman que, aproximadamente, 5.7 millones de estadounidenses adultos, o aproximadamente el 2.6% de la población de 18 años o más, sufren este trastorno.
Para esos casos se suelen medicar especialidades conocidas, genéricamente, como "estabilizadores del humor".
Saltz, que realiza comentarios regularmente en los medios, explicó que un diagnóstico de trastorno bipolar es muy complicado. Se requieren muchas preguntas e historia del paciente.
"No es como un análisis de sangre", asegura. "Los cerebros no tienen una casilla donde marcar".
"¿Cómo saber qué es lo que está sucediendo", preguntó Susan Jaffe, psiquiatra y analista en Nueva York. Ella dice que se debe tener en cuenta que la tensión de la cobertura constante de los medios también puede provocarle a Spears estrés.
Según Jaffe, todas las especulaciones sobre la salud mental de Spears son, en primer lugar, indecorosas, y por un motivo que no está para nada relacionado con temas médicos.
"Todos la rodean y la miran mientras cae, y eso es algo muy triste", dice Jaffe. "Se trata de la vida de una persona". |